Esto del fútbol es la monda, la mitad de la población se olvida de que hay algo más. Incluso en deportes. O sobre todo en deportes. Ya me dirán si no, el tenis con las Williams arrasando y la final españolísima, o incluso el voley playa. De este deporte se está celebrando el circuito mundial femenino, y además en casa, en Madrid. Sí, como lo oyen, en la Casa de Campo, que de playa sólo tiene la carretera a la ídem, que pasa más o menos cerca. Bueno, pues allí están las atléticas chicas haciendo virguerías con el balón y dejando imágenes tan curiosas como estas (y otras muchas que la banda de la viagra quería colocar y yo me resistí). DE BODAS Y DIVORCIOS. Ahora paso del deporte a los deportistas, como Bjorn Borg, el tenista sueco que rompía corazones ?y se llevaba todos los premios, como los cinco Wimbeldon? en los ochenta. El caso es que ayer se casó con Patricia Oestfeldt, de 32 años. Para el tenista, de 46 años es su tercera boda; para su ya esposa, la segunda. Por cierto, si ven las fotos no dejen de fijarse en la flor que adorna la solapa de Borg, digna de comentar con amigos. Otro que también se casó ayer fue Óscar Baselga; es el delegado del Gobierno en Extramadura y seguro que ha sido de los pocos en pasar por la vicaría mientras ocupaba ese puesto. Bueno, y sigo con bodas, como la de Lord McCartney y Heather Mills, que será el martes en el castillo Leslie, del siglo XVII; como ocurrió con Schiffer, los novios a pesar de disponer de unos salones de (imagino) espectaculares dimensiones, prefieren celebrar el bodorrio en una carpa. Cosas de ingleses. Y termino el grupo de amores con un desamor. El de Jennifer López y su todavía marido Cris Judd que, solo ocho meses después de su boda están separados; dicen las malas lenguas que todo se debe a la reconciliación de la chica con su ex, Sean Puffy Combs. Espero que no sea un virus contagioso. CRAWFORD AL ESPACIO. Valery Korzun, el nuevo comandante de Alfa (la Estación Espacial Internacional-ISS) quiere que Cindy Crawford ?o cualquier supermodelo? les visite. Como el resto de los señores del mundo, claro. Pero no será así, al menos de momento. Eso sí, para compensar el disgusto la ISS contará con un tercer turista de relumbrón, Lance Bass, del grupo NSYNC.