El Papa visita hoy Azerbaiyán donde hay 120 católicos

PHILIP PULLELLA CIUDAD DEL VATICANO

SOCIEDAD

DIMITAR DILKOFF

Juan Pablo II inicia un viaje de cinco días condicionado por su mala salud

21 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando Juan Pablo II llegue esta tarde a la capital de Azerbaiyán, Bakú, habrá más católicos a bordo de su avión que en todo el país caucásico. Sin embargo, el Vaticano dice que el Papa y todo su séquito van a este país musulmán «porque está ahí». Las estadísticas oficiales cuentan 120 católicos en un país de siete millones de habitantes, rico en petróleo y que será la primera escala de una gira de cinco días que también lo llevará a Bulgaria y que una vez más pone su salud en el centro de atención. En los últimos días se ha visto al Pontífice, que apenas puede caminar, extremadamente cansado, con un hilo de voz, problemas de respiración y dificultades para leer los discursos. La escala de 24 horas en Bakú podrá ser un momento sublime para los católicos del país, pero será un paraíso minimalista en cuanto a estadísticas se refiere. La hoja de datos estándar que en estos casos suministra la oficina de prensa del Vaticano ha sido en esta ocasión una larga lista de espacios en blanco. En Azerbaiyán sólo hay una parroquia, un distrito eclesiástico, dos curas, ninguna monja, ningún maestro de religión, ninguna escuela o universidad católicas. No hay, por supuesto, seminaristas porque no hay seminarios. Y como tampoco hay embajada del Vaticano, en las que usualmente se hospeda el Papa, Juan Pablo II también establecerá un precedente al quedarse en un hotel. ¿Por qué, entonces, esta visita? Lo explicó el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro-Valls: «Como dijo Sir Edmund Hillary, el primer hombre que conquistó el Everest, porque está ahí».