El jugador de baloncesto Paul Gasol está que se sale, no hay más que verlo. Y es que el chico no cabe por las puertas, a no ser las de la fama y la gloria deportiva. Ya saben que ha sido elegido el mejor roockie del año, es decir, el mejor novato de la NBA. Teniendo en cuenta que se trata de la competición de baloncesto más importante del planeta (ni Olimpiadas ni gaitas) pues es mucho decir. Para que ustedes se hagan una idea, es la primera vez que un europeo consigue semejante título (vale, vale, todos lo saben...). En fin, él se lo toma con calma, aunque ha marcado un hito. CERVEZA QUE CURA. Y si Gasol tiene calma, no menos debemos lucir los demás ante esta noticia: el consumo moderado de cerveza protege del envejecimiento de las células, por lo que puede prevenir o retrasar enfermedades degenerativas, cardiovasculares y cancerígenas. ¡Toma ya! A mí estas noticias no me convencen, porque constantemente se descubren cosas relacionadas con la salud, y muchas veces se contradicen. Eso sí, yo utilizaré el argumento para justificar mis claras veraniegas. MADRE Y HOGAR. Las madres son mujeres, incluso a veces con vida propia e inquietudes, y por eso se merecen algo más que una batidora, un microondas o una vajilla de diario. Eso me lo dijo la mía el otro día, cuando íbamos de compras y le pregunté qué quería para el domingo que viene, Día de la Madre. Bueno, pues hoy leo una noticia de Efe que dice que cada vez más se eligen para las madres regalos personales en vez de familiares. Fantástico. Por cierto, en el reportaje se explica que ya en la Grecia antigua se celebraban festividades en honor a Rhea, madre de Júpiter, Neptuno y Plutón. Pero fue en Inglaterra, en fecha tan temprana como el siglo XVII, cuando se festejó el Domingo de Servir a la Madre. Eso sí, el día-día lo inventó una chica de Philadelphia, Ana Jarvis, en 1905, año en que murió su madre, por lo que decidió celebrar un día en su memoria. En 1914, la jornada fue proclamada fiesta nacional y se celebra el segundo domingo del mes de mayo. DE BODA. Termino hoy con una boda, para seguir en el tono familiar de la anterior noticia. Bueno, en realidad son dos. A ustedes (sobre todo lectoras) tal vez les interese la de Kyle Maclachlan y Desiree Gruber. Él era el atractivo protagonista de aquella serie tan bonita como imposible en entender, Twin Peaks, además de ex-novio de Linda Evangelista; ella es la relaciones públicas de Naomí Campbell (ya le puede pagar...). A mí me interesa, además, otra boda, la de Mercedes Mora Castaño con Jorge Mahía. Ella lo sabe todo de la Bolsa y los mercados de valores y se lo cuenta a ustedes desde este periódico; él, por su parte, trabaja en R. Pues a los cuatro mi más sincera enhorabuena.