Loco de los juegos de ordenador, Shuttleworth se hizo rico gracias a Internet En sus 28 años de vida, Mark Shuttelworth no ha tenido tiempo de aburrirse. De pequeño jugaba a los marcianos, cuando apenas le asomaba el bigote se hizo millonario vendiendo sistemas de seguridad para Internet y ahora se dispone a llegar a las estrellas con un billete en clase turista. El último y exclusivo cliente de la Agencia Espacial Rusa asegura que con el viaje que iniciará el jueves cumple un sueño. Un sueño de 20 millones de dólares.
20 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Shuttleworth ¿traducido viene a significar el que vale para volar , aunque shuttle , curiosamente, es la palabra con la que en inglés se denomina a los transbordadores espaciales¿ se subirá el jueves al taxi sideral Soyuz con un billete de 20 millones de dólares en el bolsillo para hacer una ruta turística de diez días por las estrellas. En alguna de aquellas horas que Mark invirtió matando marcianitos durante su adolescencia encontró la inspiración para idear un sistema de seguridad de comercio electrónico que lo hizo millonario a la velocidad de la luz. Mediaba la década de los 90 y el bueno de Mark se convirtió en el propietario de una empresa a la que puso por nombre HBD, acróstico de « Here be dragons » (aquí hay dragones), con el que se denominaba el territorio inexplorado en los primeros mapas cartográficos. Shutlleworth exploró con gran éxito el territorio de las finanzas y con una pequeña parte de la fortuna que la empresa norteamericana Verisign le pagó por su negocio se dispone ahora a explorar la galaxia. A su pesar, seguirá la estela de otro millonario, el californiano Denis Tito, que el año pasado se incorporaba al libro de historia de la conquista espacial como el primer turista que surcó las estrellas. Misión científica Pero el sudafricano, el hombre que vale para volar, el del transbordador en el apellido, prefiere creer que su misión es más elevada y considera su inminente paseo por las nubes un reto que alimentará sus veleidades científicas. Y es que en la exclusiva maleta con la que embarcará en la nave Soyuz, Shuttleworth llevará células madre y embriones de ratón y de oveja para estudiar cómo evolucionan en condiciones de microgravedad. Sea por trabajo o por placer, lo cierto es que la gesta del joven empresario ya tiene continuidad. Un brasileño de 50 años, Jose Newton Mamede, será probablemente el siguiente turista que visitará la Estación Espacial Internacional. Al igual que Mark, es millonario, aunque a él la plata le llegó vendiendo camarones.