La cocina total

La Voz

SOCIEDAD

17 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Bonita encimera, ¿a qué sí? Si alguna pareja que esté montando el pisito tiene la oportunidad de leer esta página puede plantearse equipar su cocina con este peacho de electrodoméstico que tiene cuarenta fogones y, probablemente, es el más grande del mundo. Al menos, sus constructores pretenden que figure en el libro Guinness, esa curiosa e inescrutable aspiración de tantos y tantos ciudadanos del mundo. Lo que no entiendo es la sonrisa de Frank Buchholz, el cocinero que aparece en la foto y que, para entendernos, es el Arguiñano alemán. Es decir, el cocinero más popular de la televisión, adoptado temporalmente para presentar el ingenio encimérico. Porque no es cuestión de risa utilizar cuarenta fogones y mucho menos limpiarlos. A lo mejor se ríe precisamente de eso, de que no será él quien tenga que utilizar semejante cocina.

Y SIGUE... Al de la foto pequeña ya lo conocen. Se lo presenté el martes. Es Lloyd Scott, el deportista que sigue intentando completar la maratón de Londres, que empezó el domingo y hubiera acabado ese mismo día de no ser por Lloyd, empeñado en hacer los cuarenta y pico kilómetros enfundado en su traje de buzo del siglo pasado. Como ven, en esta foto ya no está tan lozano como en la del martes. Parece que el hombre está algo cansado. No me extraña. Y lo que le queda. Al ritmo que va acabará la carrera mañana. Cuando se quite esos zpatos de plomo, pensará que está volando.

UNA REPÚBLICA SINGULAR. El próximo día 23 es el día del Libro, el día del concierto de Supertramp en A Coruña, la onomástica de un buen amigo, la fecha del partido de ida entre el Barça y el Madrid y, además de todo eso, el XX aniversario de la independencia de la República de la Concha. Y los ciudadanos de esta singular república lo van a celebrar por todo lo alto. Por ejemplo, han previsto un desfile de camas decoradas por las principales calles de la capital y una carrera de travestis con premios al pelucón más extravagante o a los tacones más imposibles. En serio, no se me ha ido la olla. Hace 20 años, la policía americana bloqueó la única carretera que une la república con los Estados Unidos, para desarrollar una gran redada. La república está en unos cayos al sur de Miami y aunque Estados Unidos, obviamente, no la reconoce, sus ciudadanos disponen incluso de pasaporte propio. Y, desde luego, son unos cachondos. Se autodefinen como la primera nación del quinto mundo, como un estado mental y como la única meritocracia del mundo. Lo dicho, unos cachondos. Por cierto. Todos los beneficios del fiestorro los dedicarán a organizaciones que luchan por los derechos de los homosexuales en los Estados Unidos y para combatir el sida.