Nos vamos de feria

La Voz

SOCIEDAD

14 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Lo reconozco, los andaluces siempre me han dado algo de envidia. Ya saben, tanto sol y tanta fiesta acaban por ponerle a una los dientes largos. Será porque aquí, como dice el refrán, hasta el cuarenta de mayo no hay manera de quitarse el sayo. ¿Acaso ustedes no estarían de maravilla así, de paseito en carruaje por la maestranza como quien no quiere la cosa? Y ya no digo nada de la Feria de Abril (que por cierto, empieza esta misma noche), ni de las tardes de caseta, fino y faralaes. De algún sitio tenía que venirle a esta gente tanta gracia. Yo, que nunca he tenido el gusto de acercarme por la feria, este año confieso que no me importaría aceptar invitaciones. Lo peor va a ser convencer a mis jefes. Un cumpleaños-desafío. Bueno, pues como soñar es gratis, mi segundo deseo de hoy es llegar a ser como Hermenegilda Fernández. Les explico: Hermenegilda es una ciudadana paraguaya, que festejó ayer su 111 cumpleaños. Y tan pancha. No me disgustaría firmar mañana mismo el contrato, aunque fuese por unos años menos. Lo que no me atrae tanto, para qué les voy a engañar, es la idea de tener 13 hijos, como tuvo esta centenaria. Creo que me conformaría con un par de ellos. Camila y Carlos, a misa. La que creo que ya no está para muchos niños es Camila Parker Bowles, y ni falta que le hacen. Ella, digo yo, se conforma con haberse salido con la suya y dejar bien claro a toda Inglaterra que la cosa con Carlos va en serio. Ahora ya no sólo aparecen separados en los mismos actos públicos, sino que incluso van juntos a misa. Ayer se dejaron ver en la iglesia de Crathie, cerca de Balmoral, ella de riguroso luto y él tan jovial con su falda escocesa. Toda una estampa británica. Premio para Marcelo. Y de dos distinguidos personajes británicos saltamos hoy a otro distinguido vasco, Juan María Arzak, presidente de la asociación Intxarrondo Gastronomi Elkartea, que concedió ayer uno de los premios Cocinero de Oro 2002 al restaurante Casa Marcelo, de Santiago de Compostela. Me parece que esta vez han acertado con el premio, ya que dicen quienes conocen el establecimiento que es uno de esos sitios para anotar en la agenda. El truco, si van como clientes, es dejarse aconsejar. Seguro que saldrán satisfechos.