Ases del balón

La Voz

SOCIEDAD

03 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La pasión por el fútbol no conoce fronteras. Puede uno viajar a cualquier lugar del mundo que siempre encontrará a un niño dispuesto a confesar que su gran sueño es ser de mayor un as del balón como Figo o como Zidane o como Rivaldo. Vean si no a este niño musulmán que juega en las ruinas de lo que un día fue su escuela, en la ciudad bosnia de Kozarac, pero, eso sí, con su balón de reglamento en la mano. : LA FAMILIA REAL INGLESA SE ENFADA CON LA BBC. El féretro con los restos de la Reina Madre se encuentra en Londres y ahora llega para la Familia Real el momento de la verdad, el de ver si las muestras populares de luto se parecen a las que en su día suscitó la plebeya Diana de Gales. Claro está que la venerable Reina Madre saldrá perdiendo en la comparación, porque Diana era una mujer joven, con glamour y muerta en unas circunstancias tan trágicas como cinematográficas. Ella, en cambio, había superado ya el siglo de vida y no cabía esperar que pudiese ser eterna, Pero el ambiente anda tenso. Porque una cosa es que el fallecimiento fuese hasta cierto punto previsible y otra muy distinta es que se pierdan los buenos modos. La Familia Real está que trina con la cadena de televisión pública BBC porque el presentador Peter Sissons llevaba una corbata granate y no negra al anunciar la triste noticia. Además, según el Daily Mail, fue bastante rudo al entrevistar a una dama de compañía que presenció la muerte. La venganza ha empezado y el príncipe Carlos ha concedido a otra cadena su segundo mensaje personal tras la muerte de un familiar, maniobra para intentar ofrecer a su pueblo una nueva imagen más humana. Todo un culebrón. : ESCÁNDALO EN SUECIA. Claro que para culebrón el de las monarquías nórdicas. Tras el affaire de Haakon y Mette Marit, la siguiente en la lista podría ser Magdalena de Suecia, sí aquella que muchos (entres los que me incluyo) querían para nuestro Felipe. La chica se ha echado un novio que ha pasado con ella y con su familia las vacaciones en la Costa Azul, o sea, novio oficial. Pues Erik Granath, que así se llama, ha sido condenado cuatro veces por posesión de narcóticos, por agresión y por conducir ebrio. Y dicen que los nórdicos van siempre por delante de nosotros, así que ya pueden empezar a digerirlo...