Los tripulantes del «Columbia» inician la reparación del telescopio reemplazando el primer panel solar
04 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Los astronautas del transbordador Columbia reemplazaron ayer el primero de los dos paneles solares del Hubble. Es el principio de una misión para prolongar la vida del telescopio espacial durante la próxima década y multiplicar por diez su capacidad para escrutar el Universo. La operación es delicada, porque un error podría dejar ciego al observatorio astronómico más preciado de la agencia norteamericana. En la NASA, el pulgar apunta hacia arriba, tras el éxito en el primero de los cinco paseos espaciales previstos para esta semana. Siete horas, media más de lo previsto, se prolongaron los trabajos de la pareja de astronautas. A mediodía de ayer, John Grunsfeld y Rick Linnehan abandonaron el Columbia, embutidos en sus trajes espaciales, hacia el telescopio, que se encontraba estibado en la bodega del transbordador. El acoplamiento entre ambos artefactos espaciales se produjo el pasado domingo, cuando el brazo robot de la nave atrapó al observatorio a 565 kilómetros de altura sobre la Tierra. Según el centro de control de Houston el telescopio está en perfectas condiciones. La reparación proseguirá hoy de acuerdo a lo previsto, con la sustitución del segundo panel solar por otros dos de los siete tripulantes del Columbia, pero la misión estuvo a punto de ser cancelada el sábado. Entonces se descubrió un problema de refrigeración que podría derivar en un sobrecalentamiento de la nave en su regreso a la atmósfera terrestre. Houston decidió que el problema no ponía en peligro la vida de los astronautas. Y se lo hizo saber despertándolos el domingo con la sintonía de la serie televisiva Misión Imposible. Un preludio para el trabajo de precisión que les espera.