El año del amor

La Voz

SOCIEDAD

Año Nuevo Chino

11 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Feliz año nuevo a todos. No, no piensen que todavía estoy padeciendo la resaca del 1 de enero. Es que me sumo a la celebración del año chino del Caballo, que empieza tal día como hoy en gran parte de los países asiáticos. Unos los reciben con miedo, porque parece ser que el caballo traerá grandes desastres en el ámbito internacional.
Tampoco corren buenos tiempos para el matrimonio, que este año caerá en picado porque, según dice la leyenda, las novias que se casen bajo este signo están predestinadas a quedarse viudas muy pronto. En cambio el amor promete ir de maravilla. El momento no puede ser mejor para las relaciones tumultuosas y románticas y los flechazos a primera vista. Además, si alguien estaba planeando tener hijos yo le diré cuándo: ¡ya!. Y es que los nacidos bajo el signo del caballo son personas dinámicas, tiernas, sofisticadas y grandes amantes. Por ejemplo, dos de los caballos más célebres son los muy sexys Rita Hayworth y Sean Connery. Así que ya saben, es la ocasión que esperaban para aumentar el índice de natalidad, aunque del aumento de sueldo el horóscopo no dice nada.
LAS LÁGRIMAS DE NAOMI. Naomi Campbell tiene un gafe a la hora de elegir a los hombres. El último que le ha roto el corazón es Gil Farah, un administrador de empresas brasileño de ojos claros y piel morena por el cual la guapa modelo se ha pasado más horas en el avión de Londres a Río que sobre tierra firme. Eso fue antes de que él la dejara plantada, el pasado domingo, en un desfile celebrado en Sao Paulo. En el camerino, Naomi consultó sobre el futuro de su amor al pai santo Tuca Franchini, quien le reveló algo que hizo que la modelo se deshiciera en lágrimas y abandonara el país.

LAS NIÑAS YA NO QUIEREN SER ?BARBIES?. A Barbie no le pesan los kilos, le pesan los años. Cuarenta y tres en total. Y a la fabricante, Mattel, le pesa un descenso del 12 por ciento de las ventas. Y es que, al parecer, las niñas cada vez dejan de jugar con muñecas más jóvenes para dedicarse a los videojuegos.

EL ROBO COMO TERAPIA. Giusseppe De Carlo, de 37 años, desarrolló una teoría muy curiosa el día en que su esposa decidió abandonarlo: probar emociones fuertes para vencer la depresión. Y qué hay más fuerte que atracar 21 bancos y hacerse con una pequeña fortuna de 120.000 euros que se gastaba como mandan los cánones: en mujeres, bebida y juego. De buena se libró su mujer.