Moda, arte y poesía

La Voz

SOCIEDAD

UN GENIO DE LA AGUJA

08 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

«Para estar bella, basta que una mujer lleve un jersey negro, una falda negra y, de su brazo, un hombre al que ame». Yves Saint Laurent hacía gala de esta frase, pero, al mismo tiempo, no podía evitar que su desmesurada imaginación lo condujera hacia las creaciones más sofisticadas y barrocas. Como él dice, la moda no es un arte puro como la música o la pintura, pero necesita de un artista para poder existir. En sus creaciones, la moda a menudo va acompañada de arte y poesía, algo que le ha costado a su creador más de una depresión. Perfeccionista hasta extremos insospechados, hubo épocas en que Saint Laurent solía llorar amargamente ante la incapacidad para transformar en realidad todo aquello que concebía en su imaginación. Pero, en los últimos años, la creatividad inagotable del diseñador no pareció ser comprendida y los números empezaron a caer en picado. Las pérdidas de la firma de alta costura ascendían a 12 millones de euros (1.996 millones de pesetas) anuales, el doble de los ingresos. En 1999, cedió la parte de su empresa encargada de la cosmética, los accesorios y el prêt-à-porter al grupo PPR, del multimillonario François Pinault. En estos años, a Saint Laurent le produjo un enorme desencanto el tener que tratar con personas más preocupadas por los números que por la moda, así que, cuando la soga económica apretó el cuello de su firma de alta costura, prefirió echar el candado antes que ceder.