Filigranas está haciendo el joven Harry (Enrique en versión española), hijo del Príncipe Carlos y Diana. El chico, que ya tiene 17 años, estaba jugando un partido en el elitista colegio de Eton cuando se quedó así, tipo break dance. No creo que a él le importe mucho, pero no salió muy ortodoxo, aunque el menor de los problemas que tiene esa familia es la estética (si no su padre y su tía ya habrían «caído» al Támesis). Pues eso, puritita filigrana. CONFUSIONES. Ahora miren la foto pequeña. ¿Qué creen que es? Aunque lo parezca, no he rebuscado en el archivo en busca de la boda de Fran Rivera y Eugenia Martínez de Irujo. Esta es una imagen fresquita, de ayer mismo. Es nada menos que la boda de otro torero, Rafi Camino, con Natalia Álvarez. Lo del traje de esta chica ha sido de guasa. Primero porque tuvo un jaleo con el diseñador Petro Valverde (los sitúo, el que hizo el vestido de boda de la infanta Elena, al que se caían las hombreras, ¿se acuerdan?) unas semanas antes de la boda; y ahora por el modelo elegido, «igualico, igualico» que el de la hija de la duquesa de Alba. Me gustaría ponerles los dos modelos, pero me cortan la cabeza los que montan la plana con tanta foto. Pero recuerden la fecha de la boda sevillana: 23 de octubre del 98. En fin, Eduardo Ladrón de Guevera, diseñador del traje, ha quedado en evidencia. Por cierto, el «original», el de Eugenia, era de Ungaro. BODAS Y NACIMIENTOS. La de noticias frescas del «cuore» que tengo hoy. Isabel Sartorius y Javier Soto suspenden la boda porque la madre de ella, Isabel Zorraquín, tiene que ser operada de unas formaciones quísticas en la cabeza que, aunque parecen no tener importancia, la dejarán «rapada» una temporada. Los hados se la tienen jurada a esta chica. Otra boda, la cuarta de Liza Minnelli, que a sus 55 años le dio el sí a David Gest, productor y millonario, claro. Pues me alegro por ella, que estaba hecha polvo últimamente. Y termino con lo mejor: Arantxa del Sol está embarazada. Sí, como lo oyen. Se casó con Finito de Córdoba hace cinco semanas y de eso mismo es el embarazo. Eso sí es entrar en faena y salir por la puerta grande.