Despega la Soyuz rusa para «atrapar» la estación espacial

CATALINA GUERRERO BAIKONUR

SOCIEDAD

Los astronautas desarrollarán mañana la delicada maniobra de acoplamiento Tras despegar con éxito, la tripulación de la nave Soyuz TM-33 inició una carrera alrededor de la Tierra para «atrapar» la Estación Espacial Internacional (ISS), a la que está previsto que se acople mañana. A la espera de que se lleve a cabo esa delicada maniobra, los tres astronautas de la misión temporal franco-rusa Andrómeda verificarán todos los instrumentos. Cinco horas después de despegar del cosmódromo de Baikonur y de alcanzar con éxito su órbita alrededor del planeta, que la nave Soyuz completa cada 90 minutos, la tripulación se echó a dormir.

21 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El objetivo de ese sueño reparador es que los cosmonautas se recuperen del desgaste que implica hacer 300 kilómetros en unos nueve minutos y soportar una presión de más de una decena de veces la velocidad del sonido. La astronauta francesa Claudie Haigneré, primer ingeniero de a bordo, y los cosmonautas rusos Víctor Afanásiev, comandante, y Kostantin Kozeyev, segundo ingeniero de a bordo, despegaron desde una de las rampas de Baikonur a bordo de la Soyuz TM-33, propulsada por un cohete portador Soyuz-U. Los ojos de los asistentes al despegue se centraban en la astronauta francesa, que en el último instante antes de subirse a la nave se giró para lanzarle un beso a su marido, el jefe de astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA), Jean-Pierre Haigneré. «Claudie es la heroína de nuestro tiempo», subrayó el ministro francés de Investigación, Roger-Gérard Schwarzenberg, quien destacó «la energía, dinamismo y valentía» de toda la tripulación. «Estamos contentos de llevar a cabo esta misión en nombre de Rusia, Francia y Europa», manifestó Haigneré, primera mujer astronauta europea que pisará la ISS. Sistema correcto Por su parte, el presidente de la corporación espacial rusa, Yuri Semiónov, les informó de que «todo el sistema está bien» y les deseó «un buen vuelo, un buen regreso y éxito en vuestra misión». Los tres cosmonautas, siempre sonrientes y saludando con la mano, pasaron una serie de exámenes para comprobar sus equipos espaciales y su perfecta presurización. Su camino desde el hotel hasta la rampa de lanzamiento estuvo marcado por actos simbólicos. Haigneré, Afanásiev y Kozeyev brindaron con champán después de desayunar, se sentaron un minuto en silencio y luego abandonaron el hotel con la canción La hierba ante la casa. Se subieron a un autobús blanco y azul con matrícula «01», y al igual que hizo Gagarin en 1961, los dos astronautas se detuvieron para orinar. Las mujeres están exentas de cumplir con esa tradición.