Asegura desconsolada que el Vaticano tiene retenido al obispo contra su voluntad
11 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La esposa coreana del ex-obispo de Lusaka, Emmanuel Milingo, está desolada. El acercamiento del polémico sacerdote al redil del Vaticano, que le ha suspendido la excomunión ante los signos de arrepentimiento que parece ofrecer tras desafiar a la Iglesia con su boda, amenazó ayer con emprender una huelga de hambre si no se le permite ver a su marido, que según ella se encuentra retenido contra su voluntad por la curia. «Mi esposo no tiene libertad de hablar ni de encontrarme», aseguró María Sung en Roma, y afirmó que ayunará «hasta la muerte» si no se puede reunir con Milingo en el plazo de tres días. «Estoy dispuesta a dar mi vida por encontrarme con él», añadió. La entrada en escena de la señora Sung, médico de 43 años, puede complicar las conversaciones entre el Vaticano con el obispo «rebelde», en el mismo día en que la Santa Sede ha expresado mediante un comunicado su confianza en una «plena reconciliación» entre la Iglesia y el prelado.