El bioquímico español Emilio Muñoz es uno de los muchos científicos que ve en el anuncio de Severino Antinori un afán de notoriedad. «Sólo intenta -dijo- montar un negocio y conseguir notoriedad para captar clientes al modo de una Gescartera científica». El presidente de la Sociedad Internacional de Bioética, Marcelo Palacios, considera una «osadía» la pretensión de Severino Antinori. «Con los humanos no se puede jugar, y no se pueden hacer este tipo de ensayos». El director del departamento de Humanidades Biomédicas de la Universidad de Navarra, Gonzalo Herranz, coincide con su colega, aunque, paradójicamente, opina que el anuncio de Antinori tendrá un efecto positivo, ya que «creará todavía más repugnancia a la clonación humana». El ginecólogo italiano, que incluso podría realizar su experiencia en alta mar si EE UU se lo impide, argumenta por contra, que tiene a miles de mujeres esperando a participar en los ensayos.