Belleza en las formas y mucho contenido en el interior

La Voz

SOCIEDAD

Alfa Romeo no ha renunciado a la belleza de las formas en su nuevo 147. Más bien al contrario. Con ciertas curvas que evocan los Alfa de los años sesenta, aquellos de las películas de acción de la época, el 147 es un coche precioso. Ese es el calificativo de muchos que lo han probado. Pero, lógicamente, hay mucho más tras su apariencia y velocidad, que alcanza sin problemas con potencias entre 110 y 150 caballos. La seguridad es una constante en el 147, que utiliza la muy buena suspensión del 156, tiene control de estabilidad VDC y puede encontrarse con airbags de cabeza, frontales y laterales.