La Xunta basa su plan contra la exclusión social en la atención personalizada

REDACCIÓN BURELA

SOCIEDAD

El programa «serenos» de Vigo, donde ex-toxicómanos ayudan a adictos, es un ejemplo de actuación Para los toxicómanos de Vigo, un «sereno» es un colega, un ex-drogadicto que se acerca a los «chutaderos» y a las «choupanas», casas abandonadas del casco viejo donde suelen pasar las noches, y les informa dónde comer caliente y ducharse y que, poco a poco, les incita a acudir a centros de atención. Los «serenos» son los agentes activos de un programa experimental de atención personalizada, ejemplo de cómo funcionará el Plan de Inclusión Social del Sergas, que echará a andar en septiembre.

13 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El proyecto de los serenos en Vigo, de la asociación Imán, se basó en un acercamiento a los marginales del casco viejo a través de un profesional y de un igual, es decir, de alguien que sobrevivió a sus mismos problemas. Los contactos, sin sermones ni moralinas, con estas personas que pasan las 24 horas del día, o casi, en la calle, dio frutos en un año: 50 drogadictos optaron, por voluntad propia, por acudir a un centro de desintoxicación. Este programa experimental, que atendidó en el 2000 a personas sin techo, sin recursos, enfermos mentales y toxicómanos, quiere ampliar su asistencia, en la misma zona, a viejos alcohólicos y viejas prostitutas, «muy marcadas socialmente», según el presidente de Imán, Antón Sousa. Corina Porro, directora xeral de Servicios Sociais, destacó ayer esta iniciativa en un foro sanitario celebrado por la Fundación Fernández Latorre, La Voz de Galicia y Onda Cero en el Hospital da Costa de Burela. El programa se quiere incluir en el primer Plan de Inclusión Social que, en el próximo quinquenio, quiere erradicar la pobreza «pasando de una situación actual benéfico-asistencial a un desarrollo personal de libertad y autonomía». Para ello, primero hay que eliminar las causas de la marginalidad.