RELIGIÓN
27 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Todo el cuerpo de Juan XXIII está intacto casi 38 años después de su muerte, y no sólo el rostro, según reveló ayer en el Vaticano el arcipreste de la Basílica de San Pedro, cardenal Virgilio Noé. Las autoridades religiosas y los técnicos que reconocieron el cadáver comprobaron que el rostro del Papa Roncalli estaba incorrupto, con el mismo aspecto de cuando falleció, en 1963, pese a que no fue embalsamado.