Una empresa catalana es la pionera en esta tecnología de alta velocidad, dirigida a usuarios profesionales El satélite ya es una opción más para tener un acceso a Internet de alta velocidad, que además no discrimina entre las grandes ciudades y las pequeñas localidades: una empresa catalana la ofrece ya a toda Galicia, siempre que se disponga de una línea telefónica convencional. Sin embargo, como toda tecnología que da sus primeros pasos, tiene un precio demasiado elevado. Una tarifa plana ilimitada con este sistema cuesta unas 16.000 pesetas, lo que la convierte en una opción dirigida a empresas y profesionales.
14 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Del Courel al corazón de Internet por una vía informática de alta velocidad. Ya es posible, aunque no fácil: hay que instalar una antena parabólica, y una tarjeta dentro del ordenador. Y si se quiere tarifa plana, hay que pagar un peaje de 16.000 pesetas cada mes. «No es tan caro, si se tiene en cuenta que hace un año la única tarifa plana disponible rondaba las 18.000 pesetas», afirma José Luis García, de la empresa catalana SatConxion, que ofrece ya acceso a la Red por satélite a toda Galicia. Para expertos De momento, esta posibilidad está limitada a usuarios expertos. Para instalar el sistema se requieren ciertos conocimientos, y el servicio técnico todavía está en pruebas en Galicia. El que quiera navegar desde el cielo deberá hacerlo por su cuenta, con asesoramiento telefónico desde Cataluña, hasta dentro de unas semanas. Para José Luis García, que reconoce que el precio limita este acceso a empresas y profesionales, la gran ventaja del acceso a Internet por satélite es su mayor velocidad y la falta de una saturación que sí caracteriza a las tarifas planas por vía telefónica. Uno de los inconvenientes -reconoce García- es que todavía se depende del teléfono, y hay que solicitar la información a traves del proveedor habitual. Así, los usuarios de teléfonos rurales (TRAC), deberán seguir esperando para poder conectarse a Internet. Sin teléfono A partir de marzo, la empresa Astra, propietaria del satélite empleado pondrá en marcha un servicio bidireccional. La antena parabólica podrá enviar datos al satélite, además de recibirlos, aunque a un precio que será prohibitivo para los usuarios particulares.