El accidente se debió al fallo de uno de los propulsores del cohete que iba a poner los artefactos en órbita La industria cosmonáutica rusa amenaza con la quiebra. Al fallo en las comunicaciones de la Mir, que dejó esta semana sin control a la estación espacial durante casi un día, se ha sumado un nuevo fracaso en el lanzamiento de seis satélites. Un fallo en uno de los propulsores del cohete que los iba a poner en órbita provocó la pérdida de los seis satélites.
28 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Un fallo en los propulsores de la tercera etapa del cohete portador, un Ciclón-3, fue la causa del accidente, según informaron ayer las autoridades rusas, para quienes este nuevo revés espacial se une a la humillación sufrida esta misma semana con la pérdida de control de la estación Mir, que pudo haber perdido su órbita. Los seis satélites, tres aparatos de comunicación Gonets-1 y tres militares de la serie Cosmos, fueron lanzados en la noche del miércoles desde el cosmódromo de Plesetsk, en el noroeste de Rusia. Según la agencia oficial rusa ITAR-TASS, la puesta en órbita de los ingenios espaciales se desarrollaba normalmente hasta el momento en que debían encenderse los propulsores de la tercera etapa del cohete portador. En ese instante, el Ciclón-3 se hallaba fuera del campo de observación de las estaciones rusas de seguimiento, que luego no pudieron retomar contacto con la nave. La oficina de prensa de la agencia espacial rusa señaló que los satélites pudieron haberse precipitado a Tierra en un lugar próximo a la isla Wrangel, entre los mares de Chukota y de Siberia Oriental, en el océano Glaciar Ártico. Inshán Baichurin, portavoz de la Fuerzas Estratégicas de Rusia, responsables del fallido lanzamiento, indicó que las «informaciones acerca de que los satélites cayeron a Tierra no tienen ningún fundamento». Quema Poco después, la portavoz del cosmódromo de Plesetsk, Anna Potejina, explicó que los satélites «se quemaron en las capas densas de la atmósfera». Éste es el segundo incidente ocurrido en poco más de un mes con cohetes lanzados por las Fuerzas Estratégicas de Rusia. El pasado 21 de noviembre fracasó el intento de poner en órbita, también desde la base de Plestsek, un satélite estadounidense de prospección cartográfica, el Quick Bird.