El Congreso exige una solución a las deficiencias de los teléfonos rurales

TOMÁS GARCÍA A CORUÑA

SOCIEDAD

ALBERTO LÓPEZ

La Comisión de Ciencia y Tecnología aprobó por unanimidad una proposición no de ley del BNG La Comisión de Ciencia y Tecnología del Congreso de los Diputados aprobó ayer por unanimidad una proposición no de ley en la que pide al Gobierno que tome las medidas necesarias para garantizar el acceso a Internet a los usuarios de telefonía rural. En Galicia hay 83.000 familias que disponen de aparatos celulares cuya tecnología no permite la transmisión de datos. Los móviles de tercera generación o la red de cable son las dos soluciones posibles al problema.

21 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

La proposición fue presentada por el diputado del BNG Carlos Aymerich y se aprobó con una enmienda del PP que aceptaron los nacionalistas y que suavizaba las exigencias del texto original. Ahora el Gobierno deberá intensificar las actuaciones que sean necesarias para garantizar el acceso a la Red a estas familias. Además de esta iniciativa, durante el próximo período de sesiones se podría aprobar la proposición de ley que declarará Internet servicio universal, por lo que en ese caso se debería garantizar el servicio a todos los usuarios en igualdad de condiciones y con un precio asequible. Tres posibilidades Según Carlos Aymerich, desde las filas del BNG estarán a partir de ahora «vixilantes para que se cumpra o aprobado, e, si en dous ou tres meses non hai novas, volveremos á carga». Actualmente, el Gobierno Central baraja tres posibilidades para solucionar el problema. La más probable, según la Asociación de Internautas, sería la de dar prioridad a los usuarios de teléfonos TRAC a la hora de implantar la tecnología de móviles de tercera generación. Los llamados UMTS estarán operativos a partir del próximo año y permitirán la transmisión de datos a una velocidad que multiplica por más de cien la que ahora tienen estos abonados rurales. Una segunda opción residiría en cablear todas estas zonas y dar servicio de alta velocidad a través de fibra óptica. La última, menos probable y con peores garantías técnicas, sería repartir entre estos usuarios teléfonos móviles normales y subvencionar el alto coste de conexión.