Tres colecciones, una victoria

La Voz

SOCIEDAD

JAVIER ARCENILLAS

La moda de Caramelo, Pernas y Adolfo Domínguez conquistó al público mexicano en un concurrido desfile Desfilaron tres colecciones, pero sólo hubo una victoria: la de la moda gallega. La ropa de Caramelo, Antonio Pernas y Adolfo Domínguez obtuvo una gran acogida entre el público mexicano que acudió a la cita. La elegancia y la funcionalidad de las prendas primaron y las concesiones a lo extravagante fueron escasas. Pero el pase no fue más que el epicentro de la gran noche de la comunidad en la capital del país azteca. Al finalizar, más moda, gastronomía e industria en una muestra de la Galicia más global.

29 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

MANUEL BLANCO MÉXICO D.F. Enviado Especial Los grandes almacenes El Palacio de Hierro, los más importantes de México, inauguraron el pasado jueves su particular mes dedicado a Galicia, una iniciativa promovida y organizada por la Cámara de Comercio de A Coruña que cuenta con la participación de unas cuarenta empresas gallegas de distintos sectores: textil, alimentario, industrial... El desfile tenía la obligación de dar el pistoletazo de salida a este mes de exaltación. Y lo consiguió. Congregó in situ a una parte importante de la sociedad mexicana _la rica, por supuesto_, y a numerosos medios de comunicación. En este contexto, y lejos del glamour de París y del fashion neoyorquino, el objetivo no era otro que conquistar mercado, ganar los favores _en materia de imagen_ para una moda, la gallega, que ha adquirido un merecido prestigio en la nación del peso y el «ahorita mismo». La apuesta estaba clara. Adolfo Domínguez presentó una colección uniforme en colores _beige, crema, pistacho..._ y formas. Sin estridencias y con pequeñas concesiones en los pases de fiesta. El chal, combinado con faldas largas y una inteligente utilización del calzado, principalmente botas, fue una de sus propuestas más llamativas. Pernas, fiel a su filosofía, dejó clara su concepción de la moda. El negro y su descomposición, los azules, el rosa. Sus colores. Discreción, funcionalidad y su apuesta por el pantalón para la mujer. «Es su liberación», afirma. Cerró con un discreto traje palabra de honor. ¿Su compromiso? La puesta en escena de Caramelo fue la más agresiva y la que mejor conectó con el público mexicano. Planteó una fluidez tanto en los pases como en su ropa. Trajes cómodos, jerseys con claras concesiones a la amplitud, piel, complementos, colores agresivos... Y llegó la fiesta. Ellos clásicos. Ellas brillantes. Por las lentejuelas, claro. Acabó el desfile. Galicia ya se respiraba por los cuatro costados del centro comercial. Vinos, vajillas, conservas y moda. Mucha moda.