Los científicos admiten el fracaso en el control de la capa de ozono

R. R. A CORUÑA

SOCIEDAD

LA TIERRA PIERDE SU ESCUDO Aseguran que el agujero del gas en la estratosfera «crece cada día» El agujero de la capa de ozono alcanzó su máximo histórico el pasado 3 de septiembre con una extensión sobre la Antártida de 28,3 millones de kilómetros cuadrados, 57 veces la superficie de España. El dato, medido por la NASA, ha sido confirmado ahora por la Comisión Internacional del Ozono. La situación es preocupante y así lo expusieron ayer los meteorólogos Juan María Cisneros y Carlos González-Frías en la víspera del Día Internacional del Ozono, que se celebra bajo el auspicio de la ONU. Los científicos admiten que se trata de un problema que «no está controlado» y que el agujero «crece cada día».

15 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

La «imparable» y «progresiva» destrucción de la capa de ozono tiene su correspondencia negativa en el aumento de la radiación ultravioleta sobre la superficie terrestre, que se ha incrementado entre el uno y el tres por ciento anual en España, según los últimos datos medidos por la red nacional. Sin la protección natural del ozono estratosférico, los rayos UV-B resultan mucho más nocivos para el hombre y el planeta en general. Toca, entonces, tomar mayores precauciones a la hora de tomar el Sol, en especial en las horas centrales del día. Juan María Cisneros, del Instituto Nacional de Meteorología, advirtió que, a la vista de las últimas mediciones, se trata de «un problema, desgraciadamente, no controlado, como se creía hasta ahora». Empeoramiento Es más, la situación aún puede empeorar. La mayor destrucción está previsto que se alcance dentro de diez o quince años, en buena parte porque las emisiones de cloro y bromo en la atmósfera, principales culpables del adelgazamiento de la capa, tardan en hacer efecto. Así las cosas, los científicos más optimistas creen que los valores obtenidos en los años setenta no se volverán a recuperar hasta mediados del próximo siglo, siempre y cuando, eso sí, de que se consiga un adecuado control de las emisiones actuales. Sobre este último aspecto son menos optimistas los ecologistas, que creen que «el problema del ozono está lejos de resolverse». Tanto Amigos de la Tierra como Ecologistas en Acción pidieron ayer una actitud más decidida del Gobierno para controlar las emisiones. En España, al igual que en los países de su entorno, se aprecia que las mayores concentraciones de ozono se registran en verano y se observa una tendencia al aumento del uno por ciento anual.