Mónica Seijo compitió en Santander con otras 35 aspirantes al título de Model España Mónica Seijo tiene dieciséis años y un sueño: desfilar en las mejores pasarelas del mundo. Quienes conocen a esta coruñesa nacida en Caión, de metro ochenta de estatura, 55 kilos de peso y silueta perfecta, creen que ha nacido para codearse con las «top» más famosas del mundo. Hace unos días, Mónica Seijo pisaba más fuerte que nunca al ser elegida en Santander, entre otras 35 aspirantes, la mejor «Modelo España Pasarela 2000». Barcelona, Milán y París ya esperan a esta incondicional de Cindy Crawford.
04 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Dicen que es como un camaleón sobre la pasarela, que sorprende no sólo por la belleza de su rostro y la perfección de sus medidas (nada menos que 90-60-90), sino también por la personalidad y seguridad que desprende su esbelto cuerpo en el momento de recorrer la pasarela. En Santander, esta modelo de la agencia coruñesa One encandiló al jurado del certamen Model España, compuesto por las misses Mar Saura, Raquel Rodríguez y María José Besora, y por el míster José Ramón Villar. «Cuando dijeron mi nombre me puse a llorar. No esperaba salir elegida, todas las chicas eran guapísimas y había mucho nivel», comenta. Ofertas de trabajo Desde entonces, le llueven las ofertas de trabajo, dentro y fuera del país. «Tan sólo llevo dos años en la moda pero quiero hacerme un nombre, que se reconozca poco a poco mi trabajo», asegura esta joven que espera que su agente pueda cerrar en breve los contratos que la llevarán a pisar las mejores pasarelas de Europa. Como otras jóvenes de su edad, sale con sus amigos, le gusta escuchar música y hace deporte. Y no sigue ninguna dieta específica «porque tengo una enorme tendencia a adelgazar, por eso no me privo de nada». Los pies en la tierra Pese a vivir en un mundo de glamour y fantasía, Mónica Seijo tiene los pies en la tierra. Sabe que la vida de una modelo es corta, razón más que suficiente para que esta estudiante, con una media de sobresaliente, planee un futuro profesional al margen de las sesiones de fotos y los desfiles. «Quiero hacer la carrera de medicina y especializarme como pediatra», explica. Sin embargo, reconoce que podría acabar haciendo cine o televisión de forma profesional. «No veo por qué voy a tener que cerrarme las puertas», explica. «Mientras _continúa_ hago lo que me gusta, lo que me divierte».