El Juan Canalejo ultima un programa de trasplantes hepáticos con donantes vivos

M. BARBA / R. DOMÍNGUEZ A CORUÑA

SOCIEDAD

GLORIA CALDERÓN

El hospital coruñés proyecta incrementar en un veinte por ciento el número de injertos, con esta iniciativa pionera en España El equipo de trasplantes del complejo hospitalario Juan Canalejo, de A Coruña, ha decidido dar un paso más para plantar cara a la escasez de órganos. El año próximo, el centro sanitario iniciará un nuevo programa de injertos que no precisará del fallecimiento de una persona para salvar la vida de otra. Básicamente se trata de utilizar órganos, en concreto hígados, de donantes vivos. La nueva técnica, muy extendida en Japón y hasta ahora sólo experimentada en España de forma aislada en Madrid y Barcelona, se presenta como una solución prioritaria para dar respuesta a la población infantil con dolencias hepáticas irreversibles.

21 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Los niños y los adultos en situación límite serán los máximos beneficiarios del nuevo programa de trasplantes, técnica que se basa en la utilización de uno de los dos lóbulos del hígado procedente de un donante vivo compatible. José García Buitrón, coordinador de Trasplantes del hospital Juan Canalejo, considera que el nuevo método «permitirá incrementar en un veinte por ciento el número de intervenciones hepáticas», que en la actualidad se cifran en sesenta al año en el centro coruñés. Aunque «técnicamente, el mejor órgano es el de un familiar», las condiciones de compatibilidad en el hígado «son menos exigentes que con el riñón», explica el especialista. De hecho, se limitan casi exclusivamente a la coincidencia en el grupo sanguíneo, además de a la adecuación anatómica, ya que «los efectos inmunológicos son menores que en el trasplante renal, hay menos rechazo». Por ello, el doctor enfatiza que «cualquier persona sana, menor de sesenta años, podría donar parte de su hígado a un familiar o amigo que lo necesitase». Por contra, «la técnica quirúrgica es más compleja: al donante hay que partirle el hígado _describe_ sin sacarlo de su sitio y después ese trozo debe funcionar en el receptor».