Hace unos años uno se iba a la oficina con el periódico bajo el brazo, un boli o dos por si acaso y la manos en los bolsillos. En las peores circunstancias se llevaba un maletín donde guardar cuatro papeles y la calculadora. Ahora todo eso ha cambiado.
18 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Ahora somos portachips con piernas. El móvil, el DVD portátil, el laptop, la agenda electrónica, el busca, el manos libres, cables por aquí, cables por allá, aparatos colgando de nuestros múltiples bolsillos siempre expuestos a perderlos, siempre pendientes de que alguno pite. Pero esta pesadilla de la modernidad tecnológica parece que puede tener un fin gracias a la tecno-ropa. Al menos este es el objetivo de dos marcas internacionales, Phillips y Levis, que han aunado esfuerzos durante los últimos tres años para producir ropas equipadas con redes informáticas totalmente integradas en el tejido. Esta ropa, que puede ser vital en un futuro, permite a su portador estar completamente conectado con el mundo cibernético a través de Internet en todo momento. Por ejemplo, una chaqueta puede estar equipada con un teléfono móvil, un dispositivo de audio, un panel de control remoto, un micrófono y auriculares, un sistema para enfriar cuando aprieta el calor y un sistema para calentar cuando bajan las temperaturas. Incluso permitirá escuchar música a través del formato MP3. Y todo ello sin dejar de ser una auténtica chaqueta y a un precio actual de unas 140.000 pesetas. Las primeras tecno-prendas fueron presentadas a principios de este año en el Brave New Unwired World Fashion Technology Show, en Londres, y ahora Levis y Philips se encuentran a punto de iniciar su comecialización en el Reino Unido, primer país de Europa donde se lanzarán estos productos. Los primeros modelos son prendas del tipo de los plumíferos que, con la excepción de varios paneles que parecen emblemas de la agencia especial NASA y auriculares añadidos al diseño, pasarían por ropas sólo algo más atrevidas que las convencionales.