Birulés afirma que la tarifa plana podría ser inferior a las 3.000 pesetas al mes

FRANCISCO DOMÉNECH A CORUÑA

SOCIEDAD

ÁNGEL DÍAZ

La ministra anuncia que la medida será aprobada este mes y entrará en vigor antes de fin de año El miedo al recibo telefónico puede acabar para los usuarios de Internet. Pronto se conectarán sin límite de horas por un precio fijo mensual que podría ser inferior a las 3.000 pesetas. Así lo afirmó ayer la ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés. La Asociación de Internautas se mantiene expectante ante el previsible triunfo de sus reivindicaciones y pide al Gobierno que concrete unas medidas que serán aprobadas en Consejo de Ministros, como máximo, la semana que viene y que serán efectivas este año.

13 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Un paso más hacia la tarifa plana. La ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés, aseguró ayer que cuota mensual que pretende aprobar el Gobierno será inferior a las 4.000 pesetas, y que incluso «hay altas probabilidades de que sea inferior a las 3.000». Birulés va desvelando en pequeñas dosis los planes del Gobierno para la tarifa plana. La semana prometió el acceso ilimitado a través de la línea telefónica básica por un fijo mensual «asequible». Ayer dio una aproximación de la cuota mensual. Los internautas españoles que miran con angustia los recibos telefónicos seguirán esperando el anuncio definitivo. Como máximo dos semanas, según la nueva ministra. En este plazo se aprobarán las medidas en Consejo de Ministros. Pero no serán efectivas inmediatamente. Birulés afirmó que su puesta en marcha «será cuestión de meses» y que, en cualquier caso, se producirá antes de fin de año. «En ese momento _añadió_, el coste del acceso no será una barrera para la difusión de Internet». La tan deseada tarifa plana sólo es posible en la actualidad si se dispone de una línea digital RDSI, o se adapta la línea convencional a la tecnología ADSL. Esta última opción, la más asequible a 7.500 pesetas mensuales, no funciona en todo el territorio. Su instalación sólo es posible en las principales ciudades, hay largas listas de espera y las asociaciones de conumidores están recibiendo quejas de los usuarios por la mala calidad del servicio.