Los niños pueden pedir por Navidad muchos regalos que no están en los catálogos de juguetes
04 dic 2013 . Actualizado a las 12:53 h.La Navidad está a la vuelta de la esquina. A los buzones de los Reyes Magos y de Papá Noel ya han empezado a llegar las primeras cartas. Son todavía pocas, pero suficientes para que ellos sepan cuáles son las tendencias en juguetes este año.
Algunos son de los que no pasan nunca de moda. Otros, en cambio, tienen que ver con esas series de televisión que justo este año tienen más tirón entre los pequeños. Y los hay que han logrado situarse entre los más deseados gracias a un eficaz anuncio.
Como hay muchos juguetes que se repiten en las cartas, a los Reyes y a Papá Noel les llaman especialmente la atención aquellas que piden regalos nuevos o sorprendentes. Es decir, que han sido escritas por niños y niñas que no se dejan llevar por las modas o los catálogos de las tiendas tanto como por su propio criterio. Les encanta cuando descubren, a partir de ese papel doblado y metido en un sobre, que quien lo firma sabe muy bien lo que le gusta o necesita. Y ponen todo su empeño en conseguirlo.
Cada vez están más de moda, en esas cartas más especiales, las peticiones de juguetes y libros relacionados con el juego al aire libre. Incluyen pelotas, bicicletas, triciclos, patinetes, juegos para la playa, casitas y pequeñas tiendas de cámping, vehículos para montarse, toboganes, cometas, excavadoras? Y muchos otros. Por ejemplo, los que tienen que ver con el descubrimiento de la naturaleza. En estas dos páginas os planteamos unas cuantas ideas para explorarla. Como veréis, algunas son verdaderamente sorprendentes, y a la vez muy fáciles de conseguir. Y resultan al mismo tiempo estupendas tanto para las niñas y niños como para toda su familia. ¡Pasadlo muy bien!
Para investigar el mundo
No existe una especie más curiosa que la nuestra, ni que haya llegado más lejos en su descubrimiento del mundo. La curiosidad es uno de los principales motores del desarrollo personal. Y, por tanto, del progreso de las sociedades humanas. Cada niño es un pequeño científico y a la vez un artista a quien fascina explorar por sí mismo su entorno. El entorno vivo, la naturaleza, es una fuente infinita de retos y hallazgos para todos, pero especialmente para los más pequeños. Hay muchas ideas de regalos para abordarlos, según el carácter de cada uno.
Por ejemplo, algunos niños preferirán una caja de colores o acuarelas, un caballete y un banquito para aprender a descifrar los colores y las formas de los paisajes. Y otros estarán mucho más contentos con un equipo para jóvenes naturalistas que incluya herramientas como una lupa, un bote para meter un pequeño animal y observarlo sin hacerle daño antes de soltarlo, unos prismáticos, una brújula...
Tiempo con mamá y papá
La familia es el entorno social más natural para los niños, sobre todo durante sus primeros años de vida, pero también después. Todos los mamíferos, incluidos delfines y ballenas, tienen una relación muy especial con sus progenitores. Es a su lado como aprenden las claves de la vida: buscar alimento y refugio y relacionarse con sus semejantes.
En el caso de los humanos, por nuestra condición de primates extremadamente sociales, el ámbito familiar es mucho más amplio, e incluye a hermanos, tíos, abuelos, primos? Un famoso proverbio africano dice que para educar a un niño hace falta una tribu entera. Lo cierto es que es tanto lo que tenemos que aprender durante nuestra niñez que la evolución decidió que esta fuera de las más prolongadas que existen en la naturaleza. Así que ¡hay que aprovecharla lo mejor posible! Por eso es muy buena idea que los Reyes Magos o Papá Noel incluyan entre sus regalos más tiempo con mamá y papá. Por ejemplo, fijando unas horas a la semana para jugar o pasear juntos, o un rato cada día para leer o charlar de forma desenfadada. El regalo puede tener forma de promesa, por ejemplo escrita en un papel. En este caso, hay que estar muy seguros de lo que se puede cumplir. Y después, claro, ¡cumplirlo!
Juguetes reciclados
Cada vez está más de moda crear juguetes reciclados a partir de diferentes productos de desecho, pero totalmente limpios, de los que cada semana acaban en el cubo de la basura de casa. Es una forma ideal para reflexionar en familia acerca de la cantidad de materiales en perfecto estado de aprovechamiento que nuestro sistema de consumo descarta cada día de manera poco inteligente. Es decir, para conocer el valor real de las cosas. Y, por supuesto, para activar la imaginación y el buen humor inventando todo tipo de objetos, tanto útiles como artísticos e incluso estrafalarios. Una buena idea es que entre los regalos que aparezcan al pie del árbol esta Navidad haya una caja con algunos de esos productos desechados, y con un mensaje de los Reyes Magos o de Papá Noel explicando qué se espera de la familia: que inventen algo con todo eso, luego hagan una fotografía de lo que se les haya ocurrido y se la envíen. De esta manera ellos podrán, a su vez, inventar nuevos juguetes reciclando.
Hay infinidad de páginas web con instrucciones para fabricar juguetes y creaciones recicladas. Algunas de las ideas que plantean son verdaderamente sorprendentes por su utilidad o por su colorista diseño. A ver qué se os ocurre a vosotros
Libros sobre naturaleza y ecología
A los Reyes Magos les gustan sobre todo los libros sobre camellos y dromedarios y, en general, aquellos que hablan de la vida en el desierto. Y a Papá Noel los que tratan del cuidado de los renos y los paisajes del círculo polar ártico.
Hay multitud de libros con estupendas ilustraciones acerca de la flora, la fauna y los paisajes tanto de Galicia como de todas las regiones del planeta. A los niños les encanta sentarse junto a sus padres a descubrir con ellos las llamativas costumbres y habilidades de criaturas acerca de las que apenas sabían más que el nombre.
Por supuesto, tanto los Reyes como Papá Noel deben acertar bien con cada libro, a fin de que se adapte adecuadamente a la edad y el carácter de su destinatario. Algunos están repletos de información. Otros incluyen asombrosas ilustraciones desplegables, otros tienen forma de manual para jóvenes exploradores, otros más son guías de campo para que los espíritus más científicos den sus primeros pasos en la clasificación y el estudio de la naturaleza?
Una excursión a la naturaleza al mes
Si disponéis de tiempo, otra idea estupenda es pedir en la carta a los Reyes o Papá Noel un calendario en el que luego apuntar entre todos una idea de excursión familiar a la naturaleza para cada mes. Tendrá que ser un calendario lo suficientemente grande. Ya de paso, podéis apuntar en él otras cosas igual de importantes.
Porque no os vayáis a creer que ir toda la familia de excursión no lo es. De hecho, es de lo más importante que hay. Fijaos:
n Os lo pasaréis pipa organizando entre todos la excursión los días anteriores: estudiando la ruta y lo que veréis en ella, calculando las distancias?
n Estaréis mucho tiempo juntos, sin interrupciones en forma de quehaceres o pantallas.
n Haréis un montón de ejercicio paseando por los senderos.
n Descubriréis lugares y sensaciones nuevas.
n Veréis unos paisajes y unos animales y plantas muchas veces asombrosos.
n Tomaréis juntos pequeñas decisiones. Desde qué llevar para comer a qué recorrido hacer o, una vez en vuestro destino, si tomar o no atajos o sentaros a contemplar las vistas.
n Regresaréis a casa con recuerdos imborrables y con muchas ganas de volver a escapar a la naturaleza todos juntos.
Pensad bien vuestros destinos de cada mes. ¿Cuáles son mejores para cada estación? ¿Por qué? Recordad que a menudo un mismo lugar es muy diferente en invierno y en verano y que, por tanto, a veces merece la pena repetir el mismo destino que hayáis visitado meses atrás.
Es probable que algún mes no podáis hacer la excursión prevista a causa, debido al mal tiempo o a cualquier imprevisto. No pasa nada, claro. Lo que es seguro es que, si no os lo proponéis, no lo haréis.