En estos días en que estamos hartos de oir los «cuentos» de los políticos y en que son muchos los que viven del cuento, se agradecen las historias de Carlos Blanco
03 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?arlos Blanco es contador de cuentos, entre otras muchas cosas, y ayer ejerció el oficio en el colegio O Piñeiriño de Vilagarcía. Pero el actor vilagarciano es conocido, sobre todo, por su participación en las series de televisión como Mareas Vivas. De modo que los alumnos tiraron de ese hilo y no dejaron escapar la ocasión de preguntarle por cómo funciona éso del celuloide y lo de la tele. Y, lo de los efectos especiales que se ve que tiene asombradísimos a los chavales a juzgar por las preguntas formuladas ayer. Tanta pregunta y en un colegio ¡uy!, seguro que a Carlos le vinieron a la memoria sus tiempos en que los exámenes eran orales. Con la fábrica de las obras no hay quien pueda ?o que no tiene competencia posible son las obras. A los ciudadanos nos encanta tener bien asfaltadas las calles de nuestro pueblo ¿cuántas veces no nos acordamos del alcalde de turno cuando la rueda del coche coge un bache?. Pues para que nos acordemos para bien, los regidores se afanan estos días en gestionar y contratar obras para tener los pavimentos a punto. Y Cambados se lleva la palma. Hay obras por todas las esquinas y las máquinas recorrieron más kilómetros en este mes que en lo que va de mandato. Lo decían el otro día, y decían bien. No hay nada como unas elecciones para arreglar carreteras. Por chapapote que no sea.