Cómo encajar 9.000 piezas en medio día

MENUDAS PIEZAS Alessandra es una de las decenas de participantes en los campeonatos de puzles en Galicia, una actividad emergente que ya se debate como deporte. Aquí se juega la «Champions» de los rompecabezas. Los hay de 18.000 piezas


Primer torneo de puzles de A Coruña, por impulso de Doctor Panush. Allá van Alessandra Dosil (a la izquierda de la imagen, en la fila de atrás) y su madre, Begoña. Llevan haciendo rompecabezas toda la vida. «Iba un poco nerviosa, porque no sabía ni que existían estos concursos. Me cronometré en casa, estuvimos planificando la estrategia: tras clasificar la mitad de las piezas, una de las dos empezaría a hacer el borde. 500 piezas. Lo terminamos en 1 hora 37 minutos. Y quedamos decimonovenas. ¡Alucinamos cuando la primera pareja terminó el puzle en menos de una hora!». «Me uní a la Asociación, y nos fuimos al Campeonato de España a Madrid, a lo loco, en nuestra segunda participación. Ahí quedamos de 120, pero de 290 parejas. Nunca me imaginé que pudiese mover tanta gente, que hubiese tanta afición», relata.

Pues la hay, sobre todo femenina. Y en Galicia ha emergido con tal fuerza que ya apura el paso para ponerse a la velocidad del resto de España. Desde el 2009 se disputa un campeonato nacional, pasando de 67 a 290 parejas, más categorías infantiles. Cada participante puede ver online su historial de torneos, sus tiempos y clasificaciones.

Luis Castro, miembro de la Asociación Española de Puzles (Aepuzz) desde el 2014 y propietario de la tienda Doctor Panush en A Coruña, explica: «En Galicia estamos a la cola en cuanto a volumen de participantes, pero despertando interés. Creo que a partir de ahora crecerá bastante. Tenemos mucho margen de mejora». Vigo acogió el primer, y último, Campeonato Gallego en el 2011. A Laracha, por medio de Soraya Souto, socia de Aepuzz acaba de organizar un concurso con un panel de los Minions de 9.000 piezas. Era el segundo certamen. Doctor Panush organizó el primer Ciudad de A Coruña...

COMO SELECTIVIDAD

Los concursos (por parejas, lo más habitual, pero también individuales y por grupos) lindan entre la selectividad y la final de la Champions. Toda la presión, pero si te cae un puzle que ya conoces, es pan comido. Alessandra y Begoña son, para ellas, el mejor equipo. «Me encanta seguir haciéndolos con mi madre. Recuerdo cuando los sábados lluviosos los pasábamos armando rompecabezas. Era el momento que teníamos para hablar de todo, para escuchar música, para pedir consejos... era tranquilidad y paz. El tiempo pasaba volando y qué felicidad causaba el poner la última pieza y ver que todo encajaba a la perfección. Aún hoy, hacer puzles me relaja. Hay mucha gente que no lo entiende o que incluso le causa el efecto contrario. Agiliza muchísimo la mente», relata.

Las sensaciones y beneficios que se desprenden de la elaboración de puzles son argumentos gruesos para Doctor Panush. «Son perfectos para mantener la mente ágil, desde la infancia hasta la vejez. Son muy buenos como defensa contra el alzhéimer. Recomendaría hacerlos en familia. Lo absurdo sería no hacerlos. Una vez que empieces, tengas la edad que tengas, no lo dejes», recomienda.

Alessandra se entrena haciéndolos una y otra vez contra reloj para mejorar la clasificación de piezas. Lo tiene claro: «Es la clave». La estrategia es otra. «Mi madre y yo lo analizamos bien, pensando cómo sería más fácil separar las piezas, qué parte hace cada una, cuál hacemos primero...», desvela. Ella tiene un plan: «Primero los bordes, después por colores y estos por formas. Influye mucho la marca y cómo encajan. Y la luz, para que las piezas no te parezcan del mismo color». «Y así llegó el día en el que también bajamos de una hora. ¡No sabes qué felicidad!», celebra. Luis Castro apunta: «Si se compite, es un deporte como lo puede ser el ajedrez».

POR ENCARGO

Alessandra hasta recibe encargos. «Gente que le gusta tenerlos en la pared, pero que no tiene tiempo o paciencia para hacerlo. Y no necesitas tener mucho tiempo libre, es simplemente tema de cambiar una actividad por otra, ya que te lleva lo mismo armar un puzle que ver una película o una serie», explica.

Ahora Alessandra está montando el puzle de Star Wars de 18.000 piezas ella sola [quizás para cuando leas este reportaje, será historia] ¿Y qué hace con tanto puzle resuelto? Eso es otro rompecabezas: «Es una pena que no haya pared suficiente para colgarlos todos. Algunos los vuelvo a deshacer para entrenar. Otros los guardo en trozos del tamaño de la caja... para cuando les encuentre un hueco».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Cómo encajar 9.000 piezas en medio día