19 sep 2013 . Actualizado a las 06:00 h.
Los tiempos están cada vez más desacompasados entre la Universidad y los institutos. Mantener la segunda convocatoria de las pruebas de Selectividad en el mes de septiembre supone que centenares de estudiantes se incorporan al curso con un importante retraso respecto al resto de nuevos estudiantes, además de tener menos posibilidades de acceso. Esa brecha se hace cada vez más grande porque en los últimos años las universidades han acortado sus períodos vacacionales con la intención de adaptar sus tiempos a los de las universidades europeas. Este año, por ejemplo, la Universidad de Vigo ha sido la más madrugadora, tanto que las clases comenzaron el 2 de septiembre. Serán muchos los que, en esta tesitura, pierdan más de un mes de clase.