Los estudiantes finalizaron ayer sus pruebas de acceso a la universidad haciendo planes para una celebración nocturna, «que nadie se va a perder»
19 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Muchas ganas de fiesta. Eso es lo que había ayer en el campus universitario de Elviña, después de que los estudiantes finalizasen sus exámenes de selectividad. «Esta noche nos vamos todos a la discoteca El Bosque, en Cecebre. Yo creo que va a ir todo el mundo de A Coruña. Nadie se la va a perder», anunciaban ayer unos alumnos de los Maristas, que hacían un buen balance de las recién finalizadas pruebas de acceso a la universidad.
Aunque ayer fue el último día de la selectividad, hubo quien ya finalizó el jueves, «pero hoy vine para dar ánimos a mis amigos», bromeaba uno de los jóvenes. Mientras, otros aprovecharon la jornada para presentarse a las pruebas de las asignaturas optativas, que les permitirán subir su calificación, ya que este año por primera vez se puntuará sobre una nota de 14 (el 10 se puede conseguir con los exámenes obligatorios, y luego esta cifra se puede aumentar con cuatro puntos más con los secundarios).
Carreras
La mayoría de los estudiantes confesaban que este año no hubo muchas sorpresas, «aunque las pruebas de Galego y Química fueron bastante difíciles», aseguraba uno de ellos. Sin embargo, todos confían en aprobar, y ya tienen muy claro qué carrera van a empezar el próximo mes de septiembre. Así, Carlos Rodríguez quiere convertirse en un futuro médico, mientras que sus amigos Jorge Abuín y Alejandro Villamor apuestan más por adentrarse en el campo de la psicología y del periodismo, respectivamente. Por su parte, el último miembro de este cuarteto, Alejandro Álvarez, ha preferido encaminar su futuro hacia la formación profesional, y más concretamente en un ciclo del frío. «¿Que por qué me presenté a la selectividad? Para ver qué tal se me daba», apuntaba ayer este alumno de los Maristas, que junto a sus amigos disfrutó primero de una tarde de playa y luego de una larga noche de fiesta.
Muchos de los estudiantes que ayer realizaron la selectividad procedían de otros puntos de la comarca y de la provincia coruñesa, como era el caso de Adriana Pérez, Marta Chans y Cristina Novo, que llegaron a A Coruña procedentes del instituto Parga Pondal de Carballo. También ellas creían que las cosas les habían ido «más o menos bien en los exámenes», aunque también consideraban que algunas de las pruebas fueron más duras de lo deseado, «como los exámenes de Matemáticas e Inglés», explicaban.
Regreso a Carballo
Sus planes de futuro más inmediato pasaban por celebrar -ayer por la noche- una gran fiesta de despedida de la selectividad, aunque previamente iban a regresar a Carballo. «Yo creo que toda la gente de nuestro instituto se vuelve para casa y lo celebran allí», explicaba una estudiante.