«La selectividad es una tontería»

Marina Chiavegatto

SELECTIVIDAD

«Al final, ya estaba muy ansiosa para que todo acabase rápido», confiesa Cecilia Candelas. Para esta estudiante del IES A Guía lo más difícil de la selectividad fueron, sin duda, los nervios: «La tensión del primer examen es el peor recuerdo que llevo de la prueba». Y ahora, mirando hacia atrás, la joven concluye que todo el agobio no tenía «ningún sentido». «La selectividad es una tontería, es lo desconocido lo que nos pone nerviosos», explica. «Yo creo que los exámenes son incluso más fáciles que algunos que hicimos en segundo de Bachillerato», opina.

Ahora que el «monstruo de la selectividad» ya pasó, Pablo Martínez ya está mas tranquilo y aprovecha para dar dos consejos a los alumnos del próximo año: «Que intenten controlar los nervios y también los tiempos, porque los dos les pueden traicionar como me pasó a mí», cuenta el estudiante que tuvo que hacer las tres últimas preguntas del examen de Castellano en menos de media hora.

Aunque todo le haya ido «muy bien», Cecilia sigue pensando que la selectividad no es la mejor forma de evaluar a un alumno: «No me parece justo que todo el trabajo de dos años se resuma a tres días», explica. Para la estudiante la solución sería que «se acabase con esta prueba y que la nota de segundo de Bachillerato fuese la que contase para entrar en la universidad». Pero, ¿y los profesores no inflan las notas? Sobre eso Cecilia tiene una visión muy objetiva: «Todos los institutos y colegios inflan las notas para ayudar los alumnos, así que ninguno estaría en desventaja».

Pero mejor parar por aquí. Ni Pablo, ni Cecilia quieren pensar más en los exámenes. «Por la noche voy a salir con mis amigos y después quiero disfrutar de las vacaciones», cuenta Pablo. Además, el estudiante confiesa que todavía tiene que hacer «una cosa muy importante» que dejó pendiente: «¡Aún no celebré mi cumpleaños! Cumplí a principios de mes, pero como estábamos todos agobiados con la selectividad, no organicé nada».

Cecilia también admite que ahora solo quiere celebrar y que ya está «soñando con los días de playa y fiesta con los amigos». Las notas salen el día 29, pero, por ahora, esto no es una preocupación para la joven: «Yo primero quiero descansar, después ya tendré tiempo para agobiarme y pensar en eso».