A un paso de la facultad, pero con la puerta semicerrada

E.?Á.

SELECTIVIDAD

Hipólito, Eduardo y Carlos no estaban muy nerviosos el primer día de selectividad. Porque llegaron a ella «de puro milagro». Los dos primeros dejaron siete para septiembre, y el tercero, cinco, así que sus expectativas estaban más puestas en repetir segundo de bachillerato que en alcanzar las pruebas de acceso a la universidad.

Pero lo hicieron. Y estos alumnos del IES Aquis Celenis, de Caldas, no empezaron con mal pie. Se decantaron por el escritor español Andrés Ibáñez en el primero de los exámenes, el comentario de un texto en Lengua Castellana, y solo les imponía algo de respeto Matemáticas y Física. De copiar o sacar chuletas, nada: «Somos pocos, y tenemos dos o tres puestos de separación. Es imposible dedicarse a mirar», señalan. El futuro lo ven incierto. Si aprueban, pensarán en alguna carrera; si no, en un ciclo formativo.

Ana y Martina, del instituto de Cacheiras (Teo), lo tienen más claro. Martina aspira a entrar en Trabajo Social y Ana quería acceder a Enfermería, por lo que estudiará otra carrera y lo intentará el próximo año. Y es que los casi tres mil alumnos que empezaron ayer la selectividad se encontraron con un problema: 48 carreras cerradas, entre ellas todas las de Enfermería.

De ahí que para Ana hubiese sido más justo dejar algunas plazas para el alumnado que no puede examinarse en junio. Martina no comparte esta opinión. Cree que los que aprobaron en junio se esforzaron más, por lo que se merecen tener opción a todas las titulaciones.

Ayer fue el primer día para los miles de estudiantes que iniciaron las pruebas. Lengua Castellana abrió los exámenes y Darío Xohán Cabana y Rosa Aneiros fueron las dos alternativas del examen de gallego. Por la tarde, Filosofía y Lengua Extranjera cerraron la primera de tres duras jornadas que aún quedan.