Todo un año en un examen

Jaime Velázquez PONTEVEDRA

SELECTIVIDAD

Crónica | Empieza la selectividad Miles de estudiantes pontevedreses daban ayer el último repaso a sus libros y apuntes antes de la decisiva prueba que les permitirá el acceso a una carrera universitaria

12 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Han estudiado durante todo un año. Han superado el último curso de bachillerato hace apenas unas semanas, y sin embargo les asaltan las dudas de si podrán superar el examen o no. Aunque en el instituto les han dicho que tienen ya tienen el 90% del aprobado conseguido, pero ellos siguen siguen con el miedo de quedarse en blanco. Miles de estudiantes pontevedreses empiezan hoy la prueba que decidirá su entrada en la universidad y la carrera que podrán estudiar. Las bibliotecas de la ciudad estaban ayer abarrotadas de jóvenes que daban el último repaso antes del fatídico día. Gabriel Nogueira, Erika Nacemento y Bruno Santos, del IES de Poio, estiran las piernas a las puertas de la biblioteca pública de Pontevedra. Llevan desde las 9.30 de la mañana encerrados en el centro. ¿Cómo lo llevan? Gabriel emite un sonido gutural ininteligible. «Así, así», añade su compañera Erika. «Llevamos estudiando todo el año, pero siempre tienes miedo a suspender». Las asignaturas que más les preocupan son Química e Historia. Estos días han estado tan volcados en el examen que la prueba se ha llegado a colar en sus sueños. «Tengo hasta pesadillas -cuenta Erika-. El otro día soñé que suspendía Historia del Arte; fue horrible, porque además yo quiero estudiar precisamente esa carrera». Gabriel ha centrado sus esfuerzos especialmente en las traducciones de griego latín y en el inglés. Este año cuentan con una nueva prueba de compresión oral en idioma extranjero. «Siempre te haces una planificación de lo que tienes que estudiar y que al final nunca cumples. Al te encuentras con todo un poco de golpe», apunta este futuro estudiante de Publicidad. Algo más que estudios La entrada en la universidad no sólo les dará una formación especializada, también les reportará momentos de diversión. La vida universitaria es otra de las cosas que les anima a hacer la selectividad. «También apetece la fiesta y el ambiente universitario», reconoce Bruno. El suspenso no es una posibilidad. «Yo me deprimiría mucho; se me caería el mundo encima», afirma Erika. Siempre está la opción de las chuletas, aunque quizá no es el examen adecuado para arriesgarse. «Seguro que me pondría nerviosa y me pondría a temblar» añade la chica de Poio. «Yo, como soy de ciencias -dice Bruno- lo tengo más fácil. Siempre te puedes apuntar alguna formulita en la calculadora.