HISTORIAS DE LA HISTORIA

PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS

SELECTIVIDAD

26 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Ahora resulta que, según los tribunales, no fue Alexander Graham Bell quien inventó el teléfono, sino un italiano llamado Meucci, borrado hasta ahora de la historia, entre otras razones, al parecer, por no saber inglés. Si los jueces siguen metiéndose en estas cosas, a lo mejor descubrimos que tampoco Edison inventó el fonógrafo, ni Marconi la telefonía sin hilos, ni Franklin el pararrayos... A este paso, a lo mejor a la lista de los Reyes Godos le falta alguno o no existió Don Rodrigo, aquel al que, muerto, comían los gusanos «por do más pecado había». O que Espronceda no escribió aquello de los cien cañones por banda ni fue Guzmán el Bueno el que arrojó el puñal desde la almena, o vaya usted a saber con qué intenciones. O, en fin, que los enemigos del hombre no son el demonio, el mundo y la carne, sino los triglicéridos, el colesterol y la glucosa. A lo poco que sabemos y a la historia contada habría que dejarlos en paz, entre otras cosas porque se puede contar de mil maneras y todas válidas, pero también porque nos están dejando espidiños ante nuestros hijos, que confiaban en nuestra sabiduría . Al final va a ser mejor que hayan suprimido estas cosas, y los afluentes del Duero, en las pruebas de selectividad.