Pérdidas en el campus, retrasos, una lipotimia y extrañas preguntas fueron las anécdotas de las pruebas La tranquilidad marcó la primera jornada de la selectividad, a la que acudieron la práctica totalidad de los alumnos matriculados. Pero once mil jóvenes que tienen que desplazarse a otra ciudad, se enfrentan a unas pruebas que no conocen y se juegan el acceso a la universidad son suficientes para llenar de anécdotas el cuaderno de Bitácora de cualquier examinador. Las más comunes fueron los retrasos, pérdidas y rodeos para encontrar la sede y los nervios, que llegaron a provocar una lipotimia en una facultad de Vigo.
12 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Los organizadores de las pruebas son conscientes de los despistes de los estudiantes, de ahí que en el primer examen haya un margen de tiempo amplio para poder acceder al aula: : ¿Dónde están mis compañeros? La Facultad de Medicina tuvo que reenviar a alumnos de COU a otros centros. Y es que habitualmente los estudiantes de varios institutos se examinaban allí, pero al disminuir el número de matriculados se redistribuyeron las comisiones, con la consecuente confusión de los despistados. También hubo alumnos que olvidaron el carné de identidad o que no aparecían en las listas. : ¿El examen de castellano puede hacerse en gallego? La pregunta se formuló en Santiago en la primera prueba de Logse, Análisis y Comprensión de un texto en Lengua Castellana. La respuesta, evidentemente, fue negativa en este caso. : Un autobús perdido en el campus. Ocurrió en Vigo, donde uno de los coches que trasladaban a los estudiantes se perdió. El problema no llegó a más y todos los jóvenes llegaron a tiempo. No fue el único, ya que al no conocer las ciudades, más de un alumno creyó que Santiago sólo tenía un campus -el sur-, y que el de Vigo se limitaba a las primeras facultades implantadas. : Abandono forzoso. Los miembros de las comisiones delegadas destacaban ayer la tranquilidad de los alumnos respecto a otros años. Sólo un joven de Ponteareas, que se examinaba en Vigo, sufrió una lipotimia y no pudo realizar los exámanes. : Técnicas de última generación para copiar. En la primera jornada no hubo alumnos expulsados por fijarse excesivamente en el folio del compañero. Las técnicas, sin embargo, se han depurado con los años. En la pasada convocatoria se retiró un examen a un estudiante, que con el teléfono móvil en la solapa y un auricular en la oreja, confiaba en su interlocutor al otro lado del aparato para aprobar la materia. Actualmente, se entrega un cuaderno a los estudiantes en lugar de los tradicionales folios, por lo que el trasiego de papeles ha disminuido considerablemente. : Una comisión especial. Catorce estudiantes realizaron, como todos los años, las pruebas en el centro que la Once tiene en Pontevedra. Entre ellos se encontraban invidentes y jóvenes con parálisis cerebral. Necesitan más tiempo y la utilización del braille u otros sistemas, pero su interés deja unas estadísticas de aprobados más elevada que la media.