«Aquí a vida é moi tranquila»

Emma Araújo SANTIAGO

VEDRA

JAVIER RAMA

Testigo directo | Las nuevas familias de Milladoiro Ana González Couto, al igual que su marido, nació en Vedra pero vive en Ames. Eso sí, aspira a «ter unha casa na aldea para a fin de semana» y escapar de su ciudad

01 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?ueno, bonito y barato. La máxima que rige cualquier compra de rebajas es la que se aplicaron hace diez años Ana González Couto y su marido, José Luis Cutrín, ambos vecinos de Vedra, y ahora Milladoiroadictos . Una década después de que desembarcasen en la zona, este matrimonio, que tiene dos hijos de 9 y 4 años, que ya son de Ames de pura cepa, no piensa ni por asomo en mudarse a otro lugar. Eso sí, aspiran a tener una casa en Vedra, ayuntamiento del que proceden, para escaparse a ella los fines de semana, porque de lunes a viernes están en plena urbe, aunque sea una ciudad dormitorio. Hace diez años una vivienda de noventa metros cuadrados en Milladoiro costaba, por la moneda de entonces, once millones de pesetas. Ahora, pasada a euros, su valor se ha multiplicado por dos. Está claro que Milladoiro ya no es tan barato, pero, según esta amiense de adopción, es mejor y más bonito que entonces porque hay nuevas urbanizaciones, más comercios, servicios y un ambiente muy tranquilo. «Aquí a vida é moi tranquila», repite Ana una y otra vez. Aunque considera que «en Milladoiro vívese moi ben», cree que le faltan servicios importantes. Como buena madre, reclama mejoras para sus hijos: zonas verdes, otro colegio y el instituto de secundaria y bachillerato. Las supuestas incomodidades de vivir lejos de Santiago no son tantas. El único que podría poner alguna pega es su marido, que durante una temporada tuvo que coger el autobús cuatro veces al día para ir a trabajar a Santiago. En otros lugares, la única alternativa sería comprar otro coche. El hecho de que en la zona haya tanto niño ha contribuido, según Ana, a que existan múltiples actividades para ellos y sus padres, los nuevos amienses, que son mayoría y han llegado para quedarse.