CALIDAD

La Voz

VEDRA

EMMA ARAÚJO VOX POPULI

02 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La subzona del Ulla está de enhorabuena. Ayer desveló lo que será, sin duda, su gran apuesta para convertir la producción de vino de calidad en un buen motor económico. Cuando todas las Denominaciones de Origen buscan y rebuscan en los clásicos para encontrar alabanzas que demuestren que en su día sus vinos fueron los mejores del mundo, en Vedra no tienen reparo en citar a Rosalía cuando recomieda cualquier brebaje menos los caldos del Ulla. Esto demuestra al menos, un buen punto de partida: humildad para reconcocer que lo que importa es el futuro y las ganas de afrontarlo y no las viejas alabanzas con un poso siempre rancio. El próximo día 14 Sarandón será el espejo en el que se miren todos los municipios de la subzona de la ribera del Ulla. Allí convivirán botas gigantes con catavinos para los paladares más delicados. Eso sí, ayer sólo se habló de calidad. El problema muchas veces está en ponerle el collar al gato y definirla. Para algunos será agarrarse a la famosa bota y dar tumbos. Para otros el catavinos, el mantel y las conversaciones ciertamente pedantes del mundo de la cata. El buen tiempo también es calidad. Habrá quien prefiera servilletas para sentarse en la hierba y otros soñarán con manteles de hilo. Hace unos cuantos años Rías Baixas definió lo que para ellos era calidad. La subzona del Ulla ahora no puede dar marcha atrás. redac.santiago@lavoz.com