Cristina Vázquez dio un giro en su oferta para incorporar también platos veganos
23 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Tener alguna intolerancia alimenticia supone vivir pendiente de lo que se puede o no se puede comer, y en muchos casos, hacerlo fuera de casa puede implicar un problema de salud. Con la idea de responder a esta necesidad, Cristina Vázquez Domínguez, del restaurante La Alacena de Cris, introdujo cambios en su oferta culinaria para atender la demanda creciente de platos para personas con intolerancias alimenticias, y también responder a las necesidades de menús veganos y vegetarianos. «Todo comezou despois dunha charla na que se falou de intolerancias alimenticias e da comida vegana e vexetariana», explica la chef del restaurante. Para asesorarse, Cristina Vázquez buscó información sobre la alimentación dirigida a personas celíacas y también con una dietista «para ter claro que as combinacións eran correctas e os alimentos que mellor respondían». Los cambios comenzaron a pensarse entre el 2019 y el 2020, ya en pandemia, y Cristina reconoce que «non foi mal momento, porque permitiume centrarme, pensar e tomar as decisións con máis tempo e calma». Su restaurante, inaugurado en el 2014, consiguió hacerse, casi desde el inicio, un hueco en el panorama hostelero de Santiago; y su oferta dirigida a un público con intolerancias alimenticias le sitúa como una opción segura y atractiva. «O ideal é que se faga unha reserva cando ven alguén con algunha intolerancia. Cando fago un prato para unha persoa cunha intolerancia alimenticia case paramos a cociña para centrarme nese caso. É algo moi personalizado», con el fin de evitar cualquier error. En su carta, pensando en las opciones veganas, Cristina introduce las legumbres «que son as grandes olvidadas dos menús», pero en este tipo de alimentación son una fuente fundamental de proteína en las dietas veganas, aportando también hierro, minerales y fibra. La carta vegana de La Alacena de Cris, además del cocido de legumbres, se completa con humus, una ensalada mediterránea, que puede servirse fría o caliente; y tosta. La oferta vegetariana es fundamentalmente de ensaladas, tostas y parrillada de verduras. En el caso de las intolerancias alimenticias, «o mellor é reservar e avisar, pero a oferta é máis ampla». No solo es posible sentarse a degustar los platos en el restaurante, sino que también se recogen encargos para casa, lo que facilita los menús de las comidas navideñas. «Temos empanadas para veganos, para celíacos, sen gluten; unha ampla oferta que algunhos clientes levan para casa», explica Una oferta, que sin abandonar la opción dirigida al público en general, permite que la carta de Cristina sea un referente para personas con intolerancias alimenticias, para veganos y vegetarianos.