Ángel Mollá Marcos: «Es el dueño el que se tiene que preparar para tener un perro»

EmMa ARaújo SANTIAGO / LA VOZ

TEO

XOAN A. SOLER

Este adiestrador canino considera que los refugios deben estar mejor adaptados para evitar casos como el ataque de Ordes

08 abr 2017 . Actualizado a las 13:15 h.

Ángel Mollá Marcos, trabaja desde hace diez años como adiestrador de perros y en su escuela de Teo apuesta por el «método guau», un guiño a la palabra guay, un sistema educativo que aplica a todos los perros. También a Ron, un rottweiler de 7 años y 46 kilos de peso, que se diferencia del perro que atacó a la veterinaria de Ordes en que está educado sin jerarquía, para vivir tranquilo, jugar y comer salchichas.

-Cuando se produce el ataque de un rottweiler siempre se abre el debate sobre los perros de razas potencialmente peligrosas y su forma de educarlos. ¿Cuál es su punto de vista sobre estas razas?

-Cuando alguien me pregunta cuándo hay que empezar a educar a un perro, yo les digo que el que tiene que educarse es el dueño, pero ya antes de que llegue el perro a su casa. Es como si te compras un libro en inglés y no sabes el idioma, primero tienes que aprenderlo. Y en el caso de los animales, no solo hay que pensar en que tiene que comer y beber, porque todos los perros son animales sociales, animales que necesitan vivir en grupo. No es, como se pensaba hasta hace unos años un animal jerárquico. La jerarquía, como muchas cosas, se las hemos inculcado nosotros, ellos lo que buscan es tranquilidad y estabilidad.

-¿Y la agresividad?

-La agresividad es un comportamiento normalmente aprendido y derivado de otro problema de conducta, es la herramienta con la que un perro actúa para defenderse ante el miedo.

-Pero hay quien educa a algunos perros para que sean agresivos y suelen escoger determinadas razas...

-Hay gente que quiere un perro como una herramienta y no de compañía. Ese perfil de persona busca perros potentes, con mordida y con una actitud hostil los lleva al límite para que ellos saquen su agresividad.

-¿Y en estos casos, los animales pueden reeducarse con garantías?

-Para que un perro llegue a ese límite, no necesariamente hay que educarlo hasta que lo alcance. El problema es que los hábitos con el animal no son los adecuados. Nuestro papel es hacer al dueño consciente de las malas prácticas que han afectado al perro y cambiarlas. Lo conseguimos prácticamente siempre, la mejoría es evidente pero se necesita tiempo. Pero esto es como cuando uno va al médico y le dice que se cuide. Sabe lo que tiene que hacer, pero al final es difícil cambiar, aunque muchos lo hacen porque adoran a sus perros. Pero cuando se trata de animales abandonados y con problemas tiene que haber alguien realmente interesado en recuperar al animal. Y así, sí que podemos trabajar

-¿Y conseguir estos cambios positivos en un refugio o una perrera es posible?

-Un perro que está en un refugio está encerrado sin saber porqué ni donde están sus dueños, que eran sus compañeros. Para él es un entorno hostil, estresante, con mucho miedo. Todo son estimulaciones negativas, se ponen a la defensiva. Todo esto es un cóctel molotov, sea un rottweiler o un caniche.

-¿Un perro potencialmente peligroso tiene cabida en unas instalaciones así?

-Esto hay que plantearlo desde otro punto de vista. Los animales necesitan espacio y que los trate gente experta en comportamiento canino, como etólogos y veterinarios. Y tienen que estar en unas condiciones ambientales adecuadas. Si esto es así, no hay problema para atenderlos y ayudarlos. Pero todos sabemos la falta de medios que hay.

-Estamos con «Ron», un rottweiler de 7 años, la misma edad y raza que el perro que atacó a la veterinaria de Ordes, y parece de peluche...

-Ron y yo tenemos una relación muy especial. Él sabe que su plan de vida es estar con nosotros. Vive en un piso pequeño y tiene todas sus necesidades cubiertas. Pero para muchos no es tan fácil. Falta educación en la sociedad, hasta te ponen trabas para alquilar si tienes un perro. Ni las administraciones se dan cuenta que los animales son un potente motor económico, generan consumo, ayudan a crear trabajo, nos hacen mejores personas. ¡Hasta detectan el cáncer y la epilepsia!

-¿Y la eutanasia canina?

-No, a la eutanasia no necesaria y sí, a la educación.