20 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Es tan evidente que Santiago es una ciudad segura que los delincuentes salen hacia las localidades más cercanas para cometer sus fechorías. La clave es el número de agentes por habitante, preocupante en Ames y Teo. Es solo un ejemplo más de las inútiles fronteras municipales. Por cierto, ¿qué harán los alcaldes en esas reuniones comarcales?