Un informe del SLG detecta que en varias parroquias se han arruinado ya todas las praderas La fauna salvaje acosa los cultivos al quedar sin alimento en su hábitat por los incendios
14 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?osé María Vilas, ganadero de Touro, se encontró ayer con que la mejor finca de maíz que le quedaba apareció destrozada por la fauna salvaje. Los incendios dejaron sin alimento a los animales y éstos acosan los cultivos, explica el perjudicado. De siete hectáreas estima que dos están perdidas, y las demás se resentirán en su calidad. Este ha sido el último episodio de un año especialmente difícil a causa de la sequía. Las praderas están completamente secas. Y la cosecha de maíz se quedará en menos del 40% respecto al año pasado. El que plantaron en abril, antes de tiempo -lo habitual es hacerlo en mayo- está un poco mejor, pero las plantas han crecido menos, están secas en gran parte y no han espigado bien. La recolección será también más rápida: «Din que vai chover nestes días. O que fará agora esa auga é que non se deteriore máis a situación, aínda que valerá de pouco, pois xa hai moito perdido que non se vai recuperar. Nós pensamos recoller o millo na próxima semana». Otros años se hace normalmente en septiembre. El ensilado, indica, va a ser mucho menos y de peor calidad. El caso de este ganadero es un ejemplo válido de lo que ha ocurrido a otros muchos de la comarca. Hace años que invierten cantidades importantes para modernizar sus instalaciones, contar con buenas reses productoras y crecer. Y ahora se enfrentan a una situación muy contraria a sus intereses, pues se ven obligados a comprar productos que hasta ahora conseguían cosechar en sus propiedades. José María afirma que ya ha gastado más de 6.000 euros en forrajes y en breve destinará una cantidad semejante a adquirir paja. Menos producción y de peor calidad por un lado; y praderas inservibles que habrá que arrancar y volver a sembrar completan un panorama muy perjudicial para la economía del campo en la comarca. Diferencias por zonas La situación la confirma un reciente estudio del Sindicato Labrego Galego: en las parroquias de Herbón (Padrón), Cesar (Compostela), Lestedo (Boqueixón), A Luaña (Brión), Prevediños (Touro) o Vaamonde (Teo) están el 100% de las praderas secas. En Vilariño y Portomouro (Val do Dubra) presentan el problema el 90%; y en Vedra el 50%. Padrón es donde mejor se conserva el maíz, pues salva hasta ahora el 70%, y la mitad de la cosecha en Vedra. En Santiago la pérdida es del 60%, en Val do Dubra alcanza el 80%, el 90% en Lestedo, y en algunas explotaciones de Luaña se acercan ya al 100% de pérdida.