Los deberes

Ignacio Carballo González
Ignacio Carballo LA SEMANA POR DELANTE

SANTIAGO CIUDAD

06 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

No hay motivo para pensar que el nuevo ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, va a ser más sensible con las grandes infraestructuras pendientes en Compostela que su antecesora en el cargo, Ana Pastor. Por eso, la ciudad tendrá que volver a la carga para reactivar las viejas reivindicaciones que la ahora presidenta del Congreso dejó colgadas, que no son poca cosa y que, por ser compromisos en firme e incluso con dotación presupuestaria -en algún caso testimonial- deben formar parte de las prioridades de Fomento independientemente de las raíces de su titular. De poco ha valido la camaradería exhibida por Martiño Noriega con Pastor, la satisfacción no contenida del alcalde a la vuelta de sus visitas a la sede ministerial. En nada se ha concretado hasta ahora la unánime demanda de una infraestructura de necesidad tan evidente y sin demora como el anillo orbital que conectará la red viaria de la zona norte, pero tampoco otras menos onerosas para las arcas estatales, como la resolución de la navallada que ha supuesto para Conxo el túnel estrenado, con mucho retraso, en las postrimerías del mandato de Pastor. O el desbloqueo de la conexión sur de la AP-9 en Sigüeiro, o el impulso a la autovía Santiago-Lugo en los tramos pendientes entre Lavacolla y Palas. O la conversión de la estación del tren en auténtica terminal del AVE sin que se quede en la instalación menor que será tras la reforma en marcha. Los deberes se le acumulan al Gobierno tras un año en funciones, pero Compostela no puede esperar más. Estos y otros proyectos, como el tan urgente de la depuradora que ha de resolver Isabel García Tejerina, se eternizan sin justificación.