El que espera, desespera. Los futbolistas, también. Adriano sabe que todavía deberá aguardar entre quince y veinte días. Tonet, Cotrofe, Sergio y Pedro Arquero, en cambio, están cerca de la reaparición. Cuanto más se aproxima el momento, mayor es la ansiedad.
24 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Tonet cumplirá el domingo el cuarto de los cuatro partidos de sanción con los que fue castigado. Ya ha hecho propósito de enmienda. La reacción extemporánea en el encuentro ante el Gernika le ha costado cara: un mes lejos de las canchas. Un mes viendo los partidos desde la grada y comprobando como la banda izquierda, su hábitat natural, se ha convertido en banco de pruebas de las que él no ha podido sacar provecho ha devenido en un duro peaje. Se le ha esfumado desde la tribuna una ocasión dorada para hacerse con la titularidad. Es consciente de ello: «Ya dije antes de conocer la sanción que cambiaba el partido ante el Gernika (en el que logró dos goles) por poder jugar la siguiente jornada. Era mi estreno como titular y se siente rabia». Más después de ver la jugada en el vídeo: «Soy consciente de lo que hice y espero que no vuelva a tener un pronto como ése. Reaccioné mal, pero no llegué ni a tocar al rival. No sé como el árbitro pudo ver eso y no lo que pasó conmigo. Me hicieron falta y la pitó. Ahí no estuvo el problema. Vino otro jugador por detrás, que me pisó, y de ahí mi reacción. Ya sé que tenía que haberme frenado. En cualquier caso, espero haber aprendido la lección». El único consuelo que le queda es ver que el equipo mantiene una buena línea: «En los tres últimos partidos se han sumado seis puntos». Además, la sensación generalizada en el vestuario santiagués apunta a que el Compostela mereció mejor suerte en O Couto. Confía en que siga la buena racha en San Lázaro, el domingo frente al Barakaldo, y en que a partir de la próxima jornada vuelva a entrar en los planes de Luis Ángel Duque.