Unas doscientas granjas gallegas, en el aire por el concurso de una láctea
SANTA COMBA
La deuda que tiene contraída la empresa Lácteos Pérez-Olveira con las explotaciones coruñesas supera los dos millones de euros
07 nov 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El concurso de acreedores en el que está inmersa la empresa Lácteos Pérez-Olveira, con domicilio social en Santa Comba y dedicada a la fabricación de quesos, amenaza seriamente la continuidad de cerca de doscientas granjas coruñesas, en su mayor parte de los municipios de Mazaricos, Vimianzo y Zas.
Se calcula que la deuda que tiene contraída esta empresa con esas explotaciones supera los dos millones de euros, que se corresponden con el valor de la leche entregada entre los meses de abril y julio, así como durante la mitad del de septiembre. Paradójicamente, el mes de agosto les fue liquidado íntegramente. A esta cantidad hay que añadir además los gastos y comisiones bancarias generadas por la devolución de los pagarés que, en su día, la empresa emitió para hacer frente a las liquidaciones mensuales de la leche.
Durante los últimos días los ganaderos han ido desfilado por la sede de la empresa para concretar con los administradores concursales los importes que tienen pendientes y que, con total probabilidad, serán calificados como créditos ordinarios y, por tanto, no gozarán de preferencia a la hora de cobrar en caso de liquidación de la firma.
En este sentido, desde Unións Agrarias se señaló a los afectados la posibilidad de poder exigir a la Administración autonómica responsabilidades en este asunto, por cuanto desde las consellerías de Medio Rural y Economía se tenía conocimiento de la situación contable de la empresa desde marzo, según apuntó Roberto García en un encuentro con medio centenar de afectados.
Lácteos Pérez-Olveira y su filial Alimentos Ruta Xacobea presentaron el pasado 30 de septiembre en un juzgado de A Coruña una solicitud de concurso voluntario, supuestamente con la intención de ganar tiempo en el contencioso que tienen abierto contra la Agencia Tributaria, que les reclama más de 3,6 millones de euros. A esta cantidad, según fuentes próxima a la empresa, habría que sumar otros 3,5 millones de un crédito hipotecario firmado con un fondo de capital riesgo americano, y 2,8 millones más derivados de deudas con la Seguridad Social y trabajadores.