El vecino de Rois Arturo Vidal puede presumir de años cotizados antes de jubilarse: casi 53
ROIS
Se retiró trabajando en el Concello y confiesa que lloró el último día que fue
22 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Exactamente 52 años, 11 meses y 23 días. Es el tiempo que tiene cotizado el vecino de A Pontenova de Rois Arturo Vidal Rey, que se jubiló en diciembre con 71 años. Su primera cotización fue en junio de 1971, con un contrato de aprendizaje que aún guarda, de un almacén de vinos de A Escravitude. En toda su vida laboral pasó por tres empresas: el almacén, Pulpería Rial de Padrón y el Concello de Rois, donde se jubiló después de 17 años de trabajo, seis como encargado en la brigada de obras.
«Non está nada mal», afirma con humildad el vecino de Rois, quien cuenta que en la Seguridad Social le dijeron que «hai poucos traballadores con tantos anos cotizados».
En su caso retrasó un poco la jubilación de forma voluntaria, mientras el Concello no encontraba un sustituto, pero al final pasaron seis años. Confiesa que, en su último día de trabajo, se marchó de las oficinas del Ayuntamiento con «un nó na gorxa e, ao chegar á casa, empecei a chorar». Y es que, pese a que la mayor parte de su vida la pasó en activo, Arturo Vidal reconoce que «os anos pasaron voando e non tiñas gañas de xubilarme; ¡que ben se estaba traballando!», pero considera que «hai que deixar sitio á xente nova que ven por detrás e que ten que cotizar».
Ahora le toca, según explica, «disfrutar algo da vida» en familia, con viajes, saliendo a pasear, a caminar diez kilómetros diarios e incluso ir a tomar café con los compañeros del Concello. «Non se poden perder as boas costumes», asegura el vecino, quien desvela que «na casa berraban sempre comigo porque dicían que xa tiña que estar xubilado».
De sus trabajos destaca que le permitieron conocer a muchas personas e «facer moitas amizades», ya que siempre estuvo de cara al público. De su etapa en el Concello de Rois señala que le dio oportunidad de conocer todas las aldeas y a sus vecinos y que siempre tuvo buen trato con todos. Reconoce que el trabajo en la brigada de obras era «levadeiro nos últimos anos», pero duro cuando empezó y eran solo dos personas. En los últimos años, muchos vecinos le preguntaban «e ti, ¿que fas traballando aínda», según relata.
Arturo Vidal recibió el cariño de sus compañeros en una comida, en la que se emocionó tanto que aún lo hace al recordarlo.