El restaurante Chef Rivera de Padrón cumple medio siglo: ««Viña de facer tartar de salmón e tiven que cambiar o chip para facer o que a xente pedía aquí, como merluza con allada»
PADRÓN
El cocinero tenía 27 años cuando abrió el local de hostelería y hoy sigue en los fogones, junto a su hijo Alejandro
15 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Hace cincuenta años, el 19 de marzo de 1976, abrió en Padrón el restaurante Chef Rivera, regentado por el matrimonio que aun hoy está al frente del negocio: José Antonio Rivera Casal en los fogones (acompañado de su hijo Alejandro) y Pierrete Armero en la recepción del hotel. Medio siglo ha pasado desde que el chef, como lo conoce todo el mundo, regresó a su Padrón natal con 27 años procedente de los «mellores restaurantes que había daquela en Londres e París», señala.
Volvió pensado que en su tierra «ía comer o mundo», con su cocina novedosa. «Viña de facer tartar de salmón e tiven que cambiar o chip para facer o que a xente pedía aquí, como merluza con allada», explica el cocinero. Cuando él y su mujer, que se conocieron en Londres, abrieron el restaurante, este ocupaba 120 metros cuadrados, de los que solo 12 eran la cocina. En la actualidad tiene 1.000 metros cuadrados, 200 de cocina.
«Aguantei medio ano facendo a cociña que eu traía pensado, pero logo tiven que entrar polo aro e pasei a facer o que facían todos, aínda que sempre tratando de innovar xa que ese punto nunca o perdín», relata. Desde la apertura hasta la actualidad, hay dos platos que no han cambiado en la carta, uno de ellos muy representativo del restaurante, el rape Rivera. El otro es el caldo.
El chef y su mujer aseguran que «os tempos cambiaron moito na hostalaría dende que empezamos; non ten nada que ver o de agora co daquela». Así, el chef cuenta que tiene trabajado 23 de 24 horas del día, con la cocina abierta hasta las doce de la noche y con mesas con clientes hasta las tres de la madrugada. «Antes era una esclavitud; se trabaja muchísimo», señala Pierrete Armero. El chef reconoce que, estando en Londres, nunca se había planteado volver a su tierra natal para trabajar pero, a los diez años de estar fuera y volver siempre en vacaciones, se decidió a hacerlo, en parte porque recuerda que «de Padrón a Santiago non había un só restaurante como tal».
Así, en 1976 abrieron su propio local de hostelería, en el que recuerda que estuvieron 15 años sin lavavajillas. En cuanto al nombre elegido de Chef, José Antonio Rivera afirma que «xa chamaba a atención porque era descoñecido».
Cincuenta años después, Rivera y su mujer coinciden en señalar que es un orgullo y una satisfacción que su hijo Alejandro continúe con la misma profesión y, en su caso, con mucha formación, precisa el chef quien, a camino de los 78 años, también sigue en los fogones. «Cando me di alguén de xubilarme eu sempre digo que iso é para quen leva traballado toda a vida. Eu, ata agora, non considero que estivera traballando polo que o día que empece a facelo, irei pensando en xubilarme», afirma con humor. Habla así porque, según explica, no considera un trabajo lo que lleva haciendo toda la vida: «estás na túa casa, gústache o que fas e disfrutas con iso , polo que non é un traballo», asegura.
En la actualidad, el restaurante tiene una clientela fija, alguna de décadas, que disfruta de su cocina de temporada, como ahora la lamprea. Entre los comensales, algunos ilustres como Camilo José Cela, a través del cual dio de comer a los reyes de España cuando fue la inauguración de la fundación de Iria. El pintor Laxeiro fue otro de los fieles del restaurante como cliente y amigo, al igual que Cela. Las fotografías, e incluso las pinturas, que adornan las paredes del restaurante certifican muchas de las visitas.
El chef asegura que no es de celebraciones en masas ni en un día determinado, sino más bien de reunir a amigos y durante todo el año, por lo que el 19 de marzo celebrarán la fecha del 50 aniversario trabajando o, como diría él, disfrutando de lo que hacen.