La hostelería de Ordes se prepara para el cierre en interiores: «As perdas son enormes»

Olimpio Pelayo Arca Camba
o. p. arca SANTIAGO / LA VOZ

ORDES

Sandra Alonso

Locales como la parrillada O Rancho se ven abocados a bajar la persiana a partir del sábado por carecer de terraza y no poder usar el interior en el nivel máximo

26 ago 2021 . Actualizado a las 09:21 h.

Día de feria ayer en Ordes. Buena ocupación en bares y cafeterías: más en terrazas, otros en el interior. Esta última imagen, imposible a partir del sábado. Con el municipio liderando la incidencia del covid en Galicia -ayer 7 positivos más, con 195 casos activos, 1.537 por 100.000 habitantes-, la hostelería cierra el interior. Otra vez. La última, del 29 de mayo al 12 de junio. «As perdas son enormes», señalan desde el sector. Los que puedan, tendrán que trabajar con el 50 % de ocupación de las terrazas, y esperar que el tiempo se lo permita.

Otros, sin ese espacio exterior, tendrán que cerrar. Es el caso de la parrillada O Rancho. Tienen ahora 30 plazas en el comedor, y los fines de semana hacen doble turno de comida. Pero el sábado llega el parón total, sin tiempo a consumir la carne que macera en las cámaras, explica Álvaro de la Iglesia: «Sempre nos pilla con mercancía. Polo menos podían pechar o luns, non na medianoite do sábado». Así que no descarta este fin de semana preparar churrasco para llevar, pese a que sabe que no compensa: «Se estivese todo pechado, podías ter 20 pedidos. Pero ao ser só Ordes, a xente desprázase a Oroso, Carral ou Trazo. Podes ter 4 ou 5 encargas».

Insuficientes para un negocio con tres empleados a jornada completa y un refuerzo en fin de semana, además de Álvaro y su socia Belén Otero. Los trabajadores solo fueron al ERTE de marzo a mayo del 2020. El resto del tiempo, los socios tiraron de ahorros: «Aguantas dúas, tres, catro veces, pero chega un momento que non das: haberá que mandar a xente á casa e pechar a porta». Porque la ayuda económica pública que recibió el local en año y medio de pandemia no pasó de 1.500 euros, indica de la Iglesia. «Debían arreglar doutra maneira, non pecharnos sempre aos mesmos», y añade que la hostelería cumple todas las medidas: «Limpamos as mesas e as sillas con cada cliente, quen desinfecta as do Gaiás», se pregunta.

Nicolás Iglesias trabaja con él de camarero hace tres años: «Tengo miedo de que algún día los jefes digan ‘hasta aquí llegamos’». Su mujer también trabaja en hostelería: doble riesgo para sacar adelante a la familia.

La hostelería vuelve a ser la principal damnificada de la situación que vive Ordes tras las fiestas patronales. El objetivo enfoca a los jóvenes de la localidad. La farmacéutica Divina Pájaro explica que al inicio de las celebraciones se disparó la venta de autotest: si en una jornada normal se venden cinco, hasta 100 se despacharon el viernes 13: «Os rapaces fixéronos, deron negativo e relaxáronse. Pensaban que estaban libres de todo, e probablemente se confiaron, fóra mascarilla». Cree que los jóvenes tienen conciencia de la situación, pero por la noche no cumplieron con las medidas que conocen.

Sandra Alonso

«Teñen que vacinar rápido a todos»

Lourdes Vilares, de la cafetería Regos. Reclama una rápida vacunación para toda la gente pendiente, y abrir luego el ocio nocturno «porque hai que traballar, con todas as medidas de distancia e hixiene, pero hai que vivir con esto». No entiende que vuelva a cerrarse el interior de la hostelería. Su local tiene terraza, pero el de al lado tendrá que cerrar, subraya.

Sandra Alonso

«Saíron xóvenes do pobo e da contorna»

José Luis Seoane entiende que la gente joven quería salir por la noche y aprovechó las fiestas: «Cando marchabas para a casa [de madrugada] quedaba a xuventude toda, moito mogollón. Uns por riba dos outros, sen coidado, e aí tes o problema». Añade que a los jóvenes de Ordes se unieron los de pueblos próximos como hace años y el problema se multiplicó.

Sandra Alonso

«Nas festas non fun ao Campo da Feira»

Patricia Liste, de 19 años, vive cerca del Campo da Feira, la zona de marcha: «Non baixei alí nas festas porque xa sabía o que ía pasar. Escoitábase moito ambiente de noite, ata as 3 ou 4 da mañá». Cree que las personas relajaron medidas de seguridad, «unha irresponsabilidade. Adolescentes e adultos sabemos que o covid vai estar aquí un tempo, hai que previr».