El área de Ribadiso: el ocio integrado en la naturaleza de la comarca de Santiago

Cristóbal ramírez

MELIDE

cristóbal ramírez

El tiempo se detiene en un entorno donde los visitantes pueden disfrutar de una tarde de pura tranquilidad

23 mar 2026 . Actualizado a las 20:49 h.

El excursionista ha dejado atrás Arzúa por la carretera que conduce a Melide y cuando descendía se ha desviado a la derecha rumbo a Ribadiso, para luego hacerlo a la mano contraria. Y justo al pasar bajo la carretera por la que circulaba un par de minutos antes habrá visto a la diestra unos campos de deportes que forman parte del área recreativa de Ribadiso, pero que al mismo tiempo ocultan lo mejor.

De manera que ese excursionista hará bien en detener el coche y estirar las piernas, porque el lugar se merece no un vistazo, sino un largo rato de descanso que en el verano se prolonga durante la jornada entero para las numerosas familias que se acercan hasta allí. Y lo hacen porque es un lugar tranquilo, de gran belleza y que se transforma en prueba de cómo aprovechar la naturaleza olvidando barbaridades agresivas. Súmese a lo anterior que hay un proyecto en marcha para mejorar en breve todo el entorno e intervenir en las orillas sin que ello sea un ataque a la biodiversidad del lugar, lo cual es digno de fuerte aplauso.

Son los menores quienes más van a disfrutar de ese gran espacio bordeado por el río Iso, que forma una isla. Y no solo por el pequeño parque infantil vecino de otro biosaludable, sino porque los puentes de madera constituyen una inspiración para ellos, así como el caneiro (que de tradicional no tiene nada, es de cemento), el canal con su compuerta, las escaleras que bajan y se meten en la corriente, la rampa que permite introducirse en el agua poco a poco, la abundante vegetación acuática de superficie…

Por ahí hay algo de sombra pero tampoco demasiada, y eso en un día de los veranos actuales, con el cambio climático apretando, no es buena cosa. Consecuencia inmediata: todo el mundo se desplaza a la gran zona arbolada con mesas y bancos, que ya no puede presumir de ser tan tranquila porque la carretera la limita por el fondo, pero tampoco es como para protestar.

No se olvide, además, que en los grupos familiares o de amigos siempre aparecen voluntarios para llevar al churrasco desde las parrillas —dos edificios de piedra muy bien integrados— hasta la mesa, de modo que el área recreativa de Ribadiso es por méritos propios no solo en un punto de encuentro, sino un espacio de socialización. Y sin perder ni un mínimo de encanto.

COORDENADAS

42°55’34’’N; 8°08’01’’W