Veinticinco alumnos del centro asisten a la actividad extraescolar, que sirve de apoyo para superar barreras
24 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Cuando se abre el telón en el salón de actos del IES de Melide no hay protagonistas, ni protagonismos individuales. Es algo que se desvía del camino por el que avanzan los veinticinco alumnos de secundaria y bachiller del centro que asisten a las clases de interpretación que imparte Afonso García. Este profesor de Lengua y Literatura Española que se define a sí mismo como un «amador do teatro» dirige desde hace un par de años el aula que para trabajar esa disciplina «sempre estivo viva no instituto con máis ou menos fortuna», como dice Paco Veiga. La voz de este veterano docente del IES melidense es extensible al resto del profesorado, que reconoce de manera unánime el impulso que Afonso García le dio a una actividad extraescolar con la que su primer contacto «casual» fue como alumno del centro y de la mano del padre Rosendo, uno de los fundadores, décadas atrás, del aula de teatro.
El caso es que aunque entre los estudiantes hay talento suficiente como para formar a futuros profesionales del arte dramático, el objetivo que se persigue en el aula -de nombre, Teiroa Teatro- es otro muy diferente. «Búscase, sobre todo, integrar, ademais da interacción con persoas de diferentes capacidades», explica el profesor, que trabaja así con «obras corais nas que o protagonismo é colectivo e onde se suprimen todo tipo de barreiras espaciais e de capacidades». En esa línea, García incide en que «vexo que o teatro pode mellorar a vida das persoas, equilibrar a autoestima das que a teñen máis baixa e visibilizar capacidades que temos ocultas, o que repercute nun recoñecemento da sociedade». Los alumnos de Teiroa Teatro lo recibieron recientemente en Melide, donde participaron con estudiantes de Laxe, A Estrada, Palas de Rei y Touro en una jornada teatral en la que también se implicaron músicos y artesanos locales. Se puso de relieve otra de la virtudes que Afonso García ve en la disciplina: «tamén pode mellorar a vida das comunidades».
Pero no solo reciben el aplauso del público cuando juegan en casa. En febrero estuvieron actuando en el Teatro Principal de Ourense para recaudar fondos para una oenegé y la confederación de empresarios de la provincia «solicitounos realizar máis actuacións», cuenta García, que muestra un calendario repleto de actuaciones hasta fin de curso que obligará al alumnado a reforzar los ensayos de hora y media de todos los miércoles. Lo harán encantados. «Poder deixar de ser eu e gozar do corpo doutra persoa é o que máis me gusta», cuenta Lucía Iglesias, una de las alumnas. «Pero é difícil empatizar», apunta Paula Cordero, otra estudiante. Enseñar a hacerlo es otra gran lección.
reportaje El ies de melide impulsa su aula de teatro